Legisladores estadounidenses presionan a la administración Trump para esclarecer los ataques militares contra presuntos barcos del narcotráfico en el Caribe, tras un informe que denunció un segundo ataque destinado a eliminar a los sobrevivientes de un operativo inicial en aguas cercanas a Venezuela.
El reporte, publicado por The Washington Post, sostiene que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, habría dado una “directiva oral” de “matar a todos” a bordo.
Hegseth rechazó categóricamente el artículo, calificándolo de «noticia falsa» y asegurando que los ataques se realizaron bajo un marco legal.
As usual, the fake news is delivering more fabricated, inflammatory, and derogatory reporting to discredit our incredible warriors fighting to protect the homeland.
— Secretary of War Pete Hegseth (@SecWar) November 28, 2025
As we’ve said from the beginning, and in every statement, these highly effective strikes are specifically…
Asimismo, el presidente Donald Trump salió en su defensa y afirmó creer “al 100%” en su secretario, aunque añadió que su administración investigará el asunto.
Debate legal y supervisión del Congreso
Los comités del Congreso liderados por republicanos y demócratas anunciaron una supervisión “vigorosa” de las operaciones.
Legisladores como el demócrata Tim Kaine y el republicano Mike Turner coincidieron en que, de confirmarse los hechos, un segundo ataque contra sobrevivientes violaría el derecho internacional y podría constituir un crimen de guerra. El Comité de Servicios Armados del Senado ya inició solicitudes formales de información al Departamento de Defensa.
La administración Trump ha sostenido que las operaciones marítimas forman parte de un conflicto armado no internacional contra organizaciones narcoterroristas. Sin embargo, especialistas recuerdan que las Convenciones de Ginebra prohíben atacar a combatientes heridos y exigen su detención y atención.
Hasta la fecha, más de 80 presuntos narcotraficantes han muerto desde septiembre en ataques realizados en aguas internacionales frente a Venezuela y Colombia.
Mientras tanto, el Parlamento venezolano condenó los operativos y anunció una investigación interna. Caracas acusa a Washington de “avivar tensiones” para desestabilizar al gobierno de Nicolás Maduro. Trump confirmó que habló recientemente con el mandatario venezolano, aunque no ofreció detalles del contenido de la llamada.
