La Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha declarado que las deportaciones de haitianos desde Estados Unidos resultan «inapropiadas». Esta postura surge en medio de una creciente ola de violencia en Haití, que ha cobrado la vida de miles de personas solo este año.
Haití Sumido en una Violencia Sin Precedentes
La portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, Ravina Shamdasani, enfatizó la gravedad de la situación en Haití. Más de 3,100 personas han sido asesinadas en el país durante este año. Estas cifras no incluyen a las víctimas de secuestros, violencia sexual, heridos o desplazados.
Desde octubre pasado, cuando una masacre en la región de Artibonite marcó un punto de inflexión, se han documentado 4,864 muertes violentas. Esta escalada de violencia deja claro que Haití no es un lugar seguro para el retorno de sus ciudadanos.
El Impacto de la Revocación del Estatus de Protección Temporal
Estados Unidos ha revocado el Estatus de Protección Temporal (TPS) que beneficiaba tanto a haitianos como a venezolanos. Esta decisión ha puesto a aproximadamente 800,000 inmigrantes de ambas nacionalidades en riesgo inminente de deportación.
Las autoridades del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. incluso han recomendado a estos migrantes la «autodeportación» mediante una aplicación. Esto, según las autoridades, busca evitar deportaciones forzadas con consecuencias legales más severas.
Abusos y Peligro Constante: La Realidad Haitiana
Shamdasani afirmó con contundencia que Haití «no es un lugar al que los haitianos puedan volver». La violencia no solo proviene de bandas criminales, sino también de abusos por parte de los autodenominados grupos de autodefensa.
Estos grupos cometen ejecuciones sumarias, y preocupantemente, las fuerzas de seguridad haitianas participan en estos actos contra personas acusadas de apoyar a las bandas. La ONU insiste en que el nivel de violencia actual hace el retorno de deportados inaceptable
