La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reunió el jueves en Caracas con el director de la CIA, John Ratcliffe, con quien abordó temas de seguridad en un esfuerzo por acercar posiciones
Ratcliffe viajó al país sudamericano bajo las órdenes del presidente estadounidense, Donald Trump, «para transmitir el mensaje de que Estados Unidos espera una mejora en la relación de trabajo», adelantó primero The New York Times, citando a un funcionario estadounidense.
“Durante la reunión en Caracas, el director Ratcliffe abordó las posibles oportunidades de colaboración económica y señaló que Venezuela ya no puede ser un refugio seguro para los adversarios de Estados Unidos, especialmente los narcotraficantes”, especificó una fuente oficial citada por la cadena de Estdos Unidos CNN.
El encuentro entre Ratcliffe y Rodríguez, vicepresidenta chavista que asumió el mando de Venezuela con el aval de Washington tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por Estados Unidos, tuvo como objetivo «generar confianza», agregó la fuente.
El director de la CIA es el funcionario estadounidense de mayor rango y el primer miembro del Gabinete de Donald Trump, que visita Venezuela tras la operación que resultó en la captura y traslado de Maduro y su esposa a Nueva York para ser enjuiciados por narcoterrorismo.
La reunión en Caracas coincidió con el encuentro entre Corina Machado y Trump en la Casa Blanca
El Gobierno interino venezolano, que Trump asegura se encuentra bajo tutela estadounidense, ha pactado el envío de millones de barriles de crudo hacia Estados Unidos para su comercialización y ha abierto la industria petrolera a la inversión extranjera con el impulso de la Administración republicana.
Inversiones en Venezuela
Rodríguez aseguró este viernes que busca que se faciliten las inversiones en el sector petrolero de su país, la mayor reserva de crudo del mundo, en momentos en que el mandatario de EE.UU., Donald Trump, ha mostrado un empeño en revitalizar las infraestructuras en la nación suramericana, tras la captura de Nicolás Maduro.
En redes sociales, la líder chavista explicó que la reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos que presentó el jueves en la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), de mayoría oficialista, tiene el objetivo de “facilitar la inversión, fortalecer la seguridad jurídica y lograr resultados más rápidos”.
Rodríguez entregó el jueves a la junta directiva de la AN, encabezada por su hermano, Jorge Rodríguez, un proyecto de reforma de esa ley del que no dio detalles pero afirmó que tiene como finalidad permitir que “flujos de inversiones sean incorporados a nuevos campos” petrolíferos.
La mandataria encargada dijo también este viernes que “toda divisa que ingrese al país por cooperación energética será destinada a dos fondos soberanos: uno para la protección social y el bienestar de los trabajadores, y otro para infraestructura y servicios que impulsen el desarrollo económico y social”.
Luego de la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de fuerzas estadounidenses en medio de una serie de ataques en suelo venezolano el pasado 3 de enero, Trump advirtió a Rodríguez que si no hacía lo correcto podría acabar peor.
Venezuela insiste dará la “pelea por Maduro
El canciller de Venezuela, Yván Gil, volvió a insistir en que su país dará la “pelea” en todos escenarios para lograr la libertad del presidente venezolano, Nicolás Maduro, detenido en Estados Unidos junto a la primera dama, Cilia Flores.
“Como bolivarianos y bolivarianas, como chavistas que somos, asumimos ese compromiso y vamos a dar la pelea, como lo ha dicho la presidenta encargada, pelea en el campo jurídico, en el campo diplomático, en el campo del diálogo y seguro que vamos a vencer”, dijo Gil en un encuentro con la red de juristas chavistas en Caracas.
El ministro de Exteriores indicó que el retorno del presidente “significará la victoria de la justicia, la victoria de la legalidad, la victoria de la diplomacia y la victoria de la razón sobre la fuerza, sobre las armas y sobre la muerte”.
“No hay argumento válido que sostenga la tesis de poder realizar un secuestro de un jefe o jefa de Estado”, destacó.
Gil señaló también que llevarse a un presidente de un país “usando para ello los recursos tecnológicos, militares, de amenaza” tiene “consecuencias impensables para la seguridad internacional”.
