Puerto Príncipe.- Haití recibió este jueves a un primer grupo de 161 personas deportadas desde Estados Unidos, en el primer vuelo de expulsión de gran escala realizado después de que el Gobierno estadounidense pusiera fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) para los haitianos.
El vuelo chárter, operado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), llegó a Cabo Haitiano, en el norte del país, debido a las restricciones de seguridad que afectan las operaciones en Puerto Príncipe. Associated Press informó que algunos de los deportados tenían antecedentes penales, mientras que otros habían recibido órdenes de expulsión por distintas razones migratorias.
El regreso de este grupo se produce después de que la Corte Suprema de Estados Unidos permitiera avanzar con la terminación del TPS para Haití, un programa que protegía a unos 350.000 haitianos y les permitía vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos mientras la designación permaneciera vigente.
¿Qué estatus tienen ahora los haitianos que tenían TPS?
El fin del TPS significa que quienes dependían exclusivamente de ese programa dejaron de contar con la protección migratoria que les impedía ser expulsados de Estados Unidos y con la autorización de empleo asociada al beneficio.
La medida entró en vigor después del proceso judicial que enfrentó al Gobierno de Donald Trump con beneficiarios haitianos del TPS. El 25 de junio de 2026, la Corte Suprema revirtió la decisión de un tribunal inferior y devolvió el caso a esa instancia. Posteriormente, el fallo quedó formalizado el 27 de julio.
La pérdida del TPS, sin embargo, no significa que los aproximadamente 350.000 haitianos sean deportados automáticamente. La situación de cada persona depende de si cuenta con otro estatus migratorio, una protección distinta o un proceso pendiente que le permita permanecer legalmente en Estados Unidos.
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¿Quiénes quedan expuestos a deportación?
Quedan especialmente expuestas las personas cuyo único fundamento para permanecer legalmente en Estados Unidos era el TPS y que no disponen de otra protección migratoria.
El primer vuelo evidencia que las deportaciones no están integradas exclusivamente por antiguos beneficiarios del TPS. Associated Press señaló que entre las personas enviadas a Haití había individuos con condenas penales y otras personas sujetas a diferentes procedimientos migratorios. La Oficina Nacional de Migración de Haití indicó que no podía precisar cuántos de los 161 pasajeros habían sido beneficiarios del TPS.
Por ello, el fin del programa debe entenderse como la eliminación de una protección migratoria, no como una orden colectiva de deportación para todos sus antiguos beneficiarios.
Los haitianos que tenían TPS y, al mismo tiempo, cuentan con otro proceso migratorio no necesariamente se encuentran en la misma situación que quienes dependían exclusivamente del programa.
El fin del TPS no supone por sí mismo la cancelación automática de otros procedimientos migratorios. La situación dependerá del tipo de solicitud, su estado procesal y de si la persona cuenta con otra base legal para permanecer en Estados Unidos.
¿Cómo se organizan las deportaciones?
El primer vuelo posterior al fin del TPS transportó a 161 personas desde Estados Unidos hasta Cabo Haitiano. El avión salió de Luisiana y realizó una escala en Miami antes de continuar hacia Haití, según reportes publicados sobre la operación.
La elección de Cabo Haitiano está relacionada con las condiciones de seguridad en Puerto Príncipe. Associated Press informó que el principal aeropuerto de la capital no fue utilizado para este vuelo debido a la violencia de las bandas armadas que afecta a la ciudad.
Según El País, Estados Unidos contempla aumentar la frecuencia de estos vuelos hasta dos por semana, con aproximadamente 250 retornados semanales. Este dato corresponde a la información reportada por ese medio y no debe presentarse como una cifra oficial de ICE si no existe una comunicación pública de la agencia que confirme ese calendario.
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Haití enfrenta dificultades para recibir a los retornados
Las deportaciones se producen mientras Haití atraviesa una grave crisis de seguridad, desplazamiento y servicios básicos.
Associated Press informó que las autoridades haitianas ofrecieron a los recién llegados alimentos y una ayuda económica para facilitar su traslado. Sin embargo, organizaciones y activistas han cuestionado la capacidad del país para recibir grandes cantidades de deportados debido a la falta de recursos y a la inseguridad.
Asimismo, aseguran que la situación es especialmente complicada porque muchas zonas del país continúan afectadas por la violencia de grupos armados y existen dificultades para desplazarse entre distintas regiones. La llegada a Cabo Haitiano, en lugar de Puerto Príncipe, refleja precisamente las restricciones derivadas de esta situación de seguridad.
Impacto humanitario
El regreso de haitianos ocurre en un país que ya enfrenta una de las mayores crisis de desplazamiento de su historia reciente. Naciones Unidas y sus agencias humanitarias han advertido sobre las necesidades de protección de las personas afectadas por la violencia y han llamado a los Estados a evitar retornos forzados hacia Haití cuando puedan poner a las personas en riesgo de daños graves.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) mantiene una posición de preocupación sobre los retornos forzados hacia Haití debido a los riesgos asociados con la violencia y la situación humanitaria. La agencia ha señalado que algunas personas que huyen del país pueden tener necesidades de protección internacional y que los retornos deben respetar el principio de no devolución cuando exista riesgo de daños graves.
La crisis de desplazamiento también es significativa. La información de ACNUR correspondiente a 2026 mantiene la situación haitiana entre las principales emergencias humanitarias de la región y documenta la necesidad de protección, alojamiento y asistencia para las personas afectadas.
El primer vuelo marca así el inicio de una nueva etapa para los haitianos que perdieron el TPS. Para quienes no cuentan con otra vía legal de permanencia en Estados Unidos, aumenta la posibilidad de enfrentar procedimientos migratorios y una eventual deportación, mientras Haití debe recibir a los retornados en medio de una crisis de seguridad y humanitaria que continúa afectando a millones de personas.
La situación también plantea un desafío para las familias haitianas en Estados Unidos, particularmente aquellas cuyos miembros tienen diferentes situaciones migratorias. Mientras algunos antiguos beneficiarios del TPS podrían contar con otras vías legales para permanecer en el país, quienes dependían exclusivamente de esa protección quedan en una posición migratoria más vulnerable.
