El domingo 18 de enero de 2026 será recordado como el día que la Alta Velocidad sufrió su primer accidente en España. Eran las 19:45 horas cuando los últimos vagones de un Iryo que había partido de Málaga dirección Madrid descarrilaron e invadieron la vía en sentido contrario, por la que circulaba un tren de Renfe que había salido de Atocha hacia Huelva.
Las dos primeras unidades de este último convoy salieron despedidas. En Adamuz, Córdoba. Los muertos se cuentan por decenas y a esta hora nadie se explica lo que pudo pasar.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) será la encargada de investigar la tragedia, en la que parece que la mala suerte parece un elemento añadido. El descarrilamiento y posterior colisión tuvieron lugar en una recta, en un tramo además renovado en mayo de 2025 y propiciados por un Iryo que había sido revisado solo cuatro días antes.
La luz del día ayuda al fin a los rescatistas y también a los técnicos que ya se han puesto en marcha con las pesquisas. La Guardia Civil está facilitando imágenes que muestran la dimensión de lo ocurrido.
Puede leer: EN FOTOS | España, de luto por choque de trenes: 39 muertos
El Gobierno admitió en junio de 2025 dos incidencias en los sistemas eléctricos y de señalización en el tramo del descarrilamiento de los trenes en Adamuz. Lo hizo en una respuesta al PP en el Senado, preguntado por los problemas ocasionados a raíz de las altas temperaturas y las vibraciones producidas por el intenso tráfico de trenes entre la citada localidad y Villanueva de Córdoba. Adif tuvo que informar a los viajeros con billetes entre Madrid y Andalucía de retrasos.
