El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, pidió a Arabia Saudí, cuna del islam, que una “desde La Meca” a las naciones islámicas contra los “complots” de Washington e Israel, al tiempo que quitó importancia al impacto de las sanciones impuestas por Estados Unidos sobre su país.
El presidente iraní insistió en que “Irán no caerá”, y acusó al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de “engañar” al presidente estadounidense, Donald Trump, y de “arrastrarlo” a la guerra, pensando que el régimen de Irán “caerá en dos o tres días”.
En ese contexto, y pese los ataques que Irán está realizando a los países árabes aliados de EE.UU, Pezeshkian insistió en la unión de los musulmanes y en el papel que Arabia Saudí para “unir a las naciones islámicas” y lograr así que “Israel no pueda atacarnos”.
Así, calificó de “paso hacia adelante” para que “los musulmanes actúen juntos” la alianza defensiva que Arabia Saudí, Turquía y Pakistán suscribieron recientemente en La Meca, y afirmó que su país “estamos dispuestos a participar” en ella, aunque destacó que “aún no sabemos los detalles”.
“Mi mensaje a las naciones musulmanas es; venid a sentarnos y a unirnos. Tenemos los capitales y las capacidades. Ellos (EE.UU. e Israel) usan la fuerza contra nosotros y nos empujan a entrar en conflictos unos contra otros. Vamos a sentarnos y a solucionar los problemas entre nosotros”, dijo.
El mandatario iraní, quien recitó varios versículos del Corán que llaman a la unidad entre los musulmanes, reiteró que los ataques de la República Islámica contra sus vecinos árabes -incluidos Jordania y Catar- fueron dirigidos “contra las bases estadounidenses” en esos países “desde los que se ataca a Irán”.
