En un extenso ensayo publicado en The New York Times, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva expresó su rechazo a los aranceles del 50 % que la administración de Donald Trump impuso a los productos brasileños. Según Lula, estas medidas son “ilógicas” e injustificadas, ya que Estados Unidos mantiene un superávit de más de 410.000 millones de dólares en el comercio bilateral en los últimos 15 años.

El mandatario también aprovechó el espacio para referirse al fallo del Supremo Tribunal Federal que condenó al expresidente Jair Bolsonaro por intento de golpe de Estado en 2023. Lula calificó la decisión como histórica y recordó que la investigación reveló planes de asesinato contra él, el vicepresidente y un juez del Tribunal Supremo, además de un decreto que habría anulado los resultados de las elecciones de 2022.

acusaciones de censura digital
El presidente brasileño negó las acusaciones de Washington sobre persecución a empresas tecnológicas estadounidenses y censura en internet. Aseguró que las normas brasileñas se aplican por igual a plataformas nacionales y extranjeras, con el objetivo de combatir la desinformación, el fraude y el discurso de odio, y subrayó que “regular no es censurar”.
En su texto, Lula defendió las políticas ambientales de su gobierno y aseguró que la tasa de deforestación en la Amazonía se redujo a la mitad en los últimos dos años. Añadió que Brasil incautó cientos de millones de dólares vinculados a delitos ambientales en 2024, pero advirtió que el cambio climático global sigue poniendo en riesgo la selva tropical.
Lula también respondió a críticas sobre el sistema de pagos digitales de Brasil, conocido como PIX, que según la Casa Blanca competiría de forma desleal con operadores estadounidenses. El mandatario sostuvo que el mecanismo ha permitido la inclusión financiera de millones de personas y no puede ser penalizado por su éxito.

Cooperación bilateral de larga data
El presidente recordó que Brasil y Estados Unidos han mantenido más de 200 años de relaciones diplomáticas y advirtió que las medidas unilaterales amenazan con debilitar esa historia de cooperación. Según Lula, no existen diferencias ideológicas insuperables si ambos países actúan bajo el respeto mutuo.
Lula señaló que Brasil siempre advirtió sobre los efectos nocivos del neoliberalismo y que hoy, con Estados Unidos cuestionando el modelo del Consenso de Washington, su país se ve reivindicado. Sin embargo, consideró que aplicar medidas aisladas contra naciones específicas “es recetar el remedio equivocado”.
El presidente brasileño cerró su ensayo reiterando su disposición a negociar con Estados Unidos en áreas de interés común, pero dejó claro que ni la democracia ni la soberanía de Brasil están en juego. Citó al propio Trump en la ONU, recordando que “las naciones fuertes y soberanas permiten que países diversos colaboren sobre la base del respeto mutuo”.
