Ginebra. El jefe de la OMS afirmó que la situación sanitaria en Cuba es “profundamente preocupante”, en momentos en que el bloqueo de combustible impuesto por Estados Unidos agrava la crisis energética de la isla.
Cuba ha sufrido siete apagones generales desde finales de 2024, incluidos dos la semana pasada, debido al envejecimiento de sus centrales eléctricas y a la escasez de combustible.
“La salud debe protegerse a toda costa y nunca quedar a merced de la geopolítica, los bloqueos energéticos y los cortes de electricidad”, declaró en X el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
“La situación en Cuba es profundamente preocupante en tanto el país se esfuerza por mantener la prestación de servicios de salud en un momento de inmensa turbulencia”, dijo, al subrayar que la escasez de energía “ha estado afectando a la salud”.
El envejecido sistema de generación eléctrica de Cuba está en ruinas, y en algunas partes de la isla los cortes de luz diarios de hasta 20 horas se han convertido en la norma.
La situación se ha deteriorado desde que el principal aliado regional de Cuba, el mandatario venezolano Nicolás Maduro, fue derrocado en una operación militar de Estados Unidos el 3 de enero, y desde que el presidente estadounidense Donald Trump amenazó con sancionar a los países que suministraran petróleo la isla de gobierno comunista.
El jefe de la OMS dijo que los informes muestran que los hospitales cubanos han tenido dificultades para mantener los servicios de urgencias y cuidados intensivos.
“En el último mes se han pospuesto miles de cirugías, y las personas que necesitan atención, desde pacientes con cáncer hasta mujeres embarazadas que se preparan para el parto, han sido expuestas a riesgos debido a la falta de energía para hacer funcionar los equipos médicos y mantener la cadena de frío de las vacunas”, señaló Tedros.
