Vaticano. El papa León XIV afirmó que “Dios no bendice ningún conflicto” y que quienes son “discípulos de Cristo”, no están nunca del lado de quienes “lanzan bombas”, al recibir en el Vaticano a los miembros del Sínodo de la Iglesia Caldea de Bagdad.
“Ayudadnos a proclamar con claridad que Dios no bendice ningún conflicto; a gritar al mundo que quien es discípulo de Cristo, príncipe de la paz, nunca está del lado de quien ayer empuñaba la espada y hoy lanza las bombas; a recordar que no serán las acciones militares las que creen espacios de libertad o tiempos de paz, sino solo la paciente promoción de la convivencia y del diálogo entre los pueblos”, dijo el papa a los representantes caldeos.
En un duro discurso, el papa dijo a los obispos que eran signos de esperanza “en un mundo marcado por una violencia absurda e inhumana”, impulsada “por la codicia y el odio”.
Y que, añadió, “se extiende con ferocidad precisamente en las tierras que vieron nacer la salvación, en los lugares sagrados del Oriente cristiano, profanados por la blasfemia de la guerra y la brutalidad de los negocios, sin consideración alguna por la vida de las personas, consideradas, en el mejor de los casos, como un efecto colateral de sus propios intereses”.
“Pero ningún interés puede valer la vida de los más débiles, de los niños, de las familias; ninguna causa puede justificar el derramamiento de sangre inocente”, aseveró el sumo pontífice.
León XIV abogó también por el pleno respeto a los cristianos de Oriente Medio para que “se sientan animados, a pesar de todas las dificultades, a permanecer firmes en la fe recibida de los Padres y a permanecer en sus territorios”.
“Que se disipen las nubes que oscurecen esta luz: los cristianos de todo Oriente Medio deben ser respetados, no solo de palabra: ¡que disfruten de verdadera libertad religiosa y plena ciudadanía, sin ser tratados como invitados o ciudadanos de segunda clase!”, afirmó.
Caso Administración Trump
El Vaticano salió ayer a a calmar los rumores de los últimos días sobre un presunto desencuentro con los Estados Unidos de Donald Trump, tras conocerse una reunión en el Pentágono con un diplomático de la Santa Sede.
La causa de la controversia ha sido un encuentro el pasado 22 de enero en el Pentágono entre el entonces nuncio (embajador vaticano) en Estados Unidos, el cardenal francés Christophe Pierre, y el subsecretario de Guerra, Elbridge Colby.
Estos días algunos medios han venido apuntando que en aquella cita emergieron algunas desavenencias entre la Administración de Trump y el Vaticano de León XIV, primer papa estadounidense de la historia.
En concreto, según estas informaciones, Colby había manifestado la irritación de Washington por algunas afirmaciones del pontífice, como su repetida defensa del multilateralismo, y que había llegado a evocar al ‘papado de Aviñón’, el periodo del siglo XIV en el que la iglesia romana acabó bajo dominio de la Corona francesa.
Ante el revuelo, el portavoz vaticano, Matteo Bruni, ha asegurado este viernes en un comunicado que aquella cita “entra en la normal misión del representante pontificio” y que “permitió un intercambio de opiniones sobre cuestiones de interés mutuo”.
“La narrativa ofrecida por algunos medios de comunicación acerca de esa reunión no corresponde en absoluto a la verdad”, ha zanjado.
Diplomacia cauta y una crítica a Trump
En este casi primer año de pontificado, aunque siempre en tono muy cauto, León XIV ha denunciado algunos riesgos de la política global, ha lamentado guerras como la de Irán y ha instado a “garantizar la soberanía” de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro. En su discurso al Cuerpo Diplomático del 9 de enero, por ejemplo, alertó de “la debilidad del multilateralismo” y de que “la guerra vuelve a estar de moda”. Además, en esta primera Semana Santa como pontífice, también ha denunciado en sus homilías “la hora oscura” que vive el mundo por la guerra, lamentado “una humanidad de rodillas por tantos ejemplos de brutalidad” o tachado de “blasfemos” a los gobernantes que “quieren vencer matando” o “se perciben poderosos cuando dominan”. Pero, por otro lado, León XIV ha llegado a criticar abiertamente una acción de Trump, en concreto su amenaza de acabar con “toda una civilización” en su guerra con Irán: aunque sin citar su nombre, el papa la ha tachado de “inaceptable” y ha animado a los fieles a “comunicarse” con los congresistas para pedir paz. Además el pontífice de Chicago ya ha hecho saber que no viajará a su país natal este año, precisamente cuando se conmemoran los 250 años de su Declaración de Independencia.
