Nueva York.– La salida de representantes de varios países durante el discurso del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ante la Asamblea General de la ONU refleja una división internacional que va mucho más allá de su figura. Para entender por qué Netanyahu es recibido con protestas en distintos escenarios, hay que conocer qué ocurre entre Israel, Gaza y los palestinos.
El conflicto actual tomó una nueva dimensión el 7 de octubre de 2023, cuando Hamás y otros grupos armados palestinos atacaron comunidades israelíes cercanas a Gaza. Murieron alrededor de 1,200 personas y 251 fueron tomadas como rehenes, según Naciones Unidas.
Hamás es una organización política y armada palestina que controla Gaza desde 2007 y que está designada como organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea. Israel respondió al ataque con una ofensiva militar en Gaza cuyo objetivo declarado ha sido destruir a Hamás y recuperar a los rehenes.
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La guerra provocó una devastación generalizada en Gaza, con decenas de miles de palestinos muertos, millones de desplazamientos y una grave crisis humanitaria. Naciones Unidas ha denunciado daños extensos a viviendas e infraestructura y dificultades para garantizar alimentos, agua, atención médica y otros servicios básicos.
¿Por qué las críticas a Netanyahu?
Las principales críticas internacionales hacia Netanyahu se concentran en la conducción de la guerra y sus consecuencias sobre la población civil palestina.
La Corte Penal Internacional emitió en noviembre de 2024 una orden de arresto contra Netanyahu por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad. La medida no constituye una condena, sino que forma parte de un proceso judicial en curso. Israel rechaza las acusaciones y cuestiona la jurisdicción de la CPI.
Además, Sudáfrica demandó a Israel ante la Corte Internacional de Justicia por presuntas violaciones de la Convención sobre el Genocidio. El tribunal ordenó medidas provisionales para proteger a los palestinos de Gaza, pero todavía no ha emitido una sentencia definitiva que determine si Israel cometió genocidio.
Netanyahu niega esa acusación y durante su discurso ante la ONU calificó el señalamiento de genocidio como “la mayor mentira del siglo”.
¿Qué ocurre en Cisjordania?
El conflicto tampoco se limita a Gaza.
Cisjordania, junto con Jerusalén Este, es considerada por Naciones Unidas territorio palestino ocupado por Israel desde 1967. En la zona viven millones de palestinos y cientos de miles de colonos israelíes.
La expansión de los asentamientos israelíes es considerada ilegal por Naciones Unidas y constituye uno de los principales puntos de disputa en las negociaciones para establecer un Estado palestino.
Netanyahu utiliza el nombre bíblico “Judea y Samaria” para referirse a Cisjordania y sostiene que existe un vínculo histórico del pueblo judío con ese territorio.
Entonces, ¿por qué hay tanto rechazo?
Las posiciones dependen de cómo se interprete el conflicto.
Israel sostiene que tiene derecho a defender a su población frente a Hamás y otros grupos armados, especialmente después del ataque del 7 de octubre. Sus críticos consideran que la respuesta militar israelí ha causado un daño desproporcionado a la población palestina y cuestionan también las políticas de ocupación y asentamientos.
Por eso, el rechazo a Netanyahu no significa necesariamente apoyo a Hamás. Del mismo modo, condenar los ataques de Hamás no implica respaldar todas las acciones del Gobierno israelí.
El conflicto reúne décadas de disputas territoriales, violencia, seguridad, religión, nacionalismo y derechos humanos. Esa combinación explica por qué cada intervención de Netanyahu sobre Gaza, Cisjordania o Irán provoca reacciones tan enfrentadas dentro y fuera de Naciones Unidas.
