El petróleo intermedio de Texas (WTI) bajó este martes un 5.8 %, hasta 76.05 dólares el barril, a la espera de la firma oficial del acuerdo entre Estados Unidos e Irán en Suiza, prevista para este viernes.
Al término de la sesión, los contratos de futuros del WTI para el mes de julio, el crudo de referencia en Estados Unidos, restaron 4.7 dólares respecto al cierre anterior.
El mercado del petróleo mantuvo la tendencia a la baja iniciada desde que Washington y Teherán anunciaron un acuerdo de paz para poner fin a la guerra tras más de 100 días y reabrir el estrecho de Ormuz.
De su lado, el precio del barril de petróleo Brent para entrega en agosto bajó este martes alrededor de un 5 %, hasta situarse por debajo de los 79 dólares en el mercado de futuros de Londres.
El crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, retrocedió exactamente un 5.06 % -o 4.21 dólares-, hasta los 78.96 dólares en el Intercontinental Exchange (ICE) londinense, con respecto al precio de liquidación de la última sesión, cuando terminó en 83,17 dólares. En lo poco que va de semana, el Brent ya ha acumulado una bajada superior al 9.5 % situándose en sus niveles más bajos de los últimos tres meses.
Diplomacia en acción
El canciller iraní aseguró que las negociaciones con Estados Unidos sobre el programa nuclear y el levantamiento de sanciones podrían empezar esta semana, cuando se firme el acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Medio.
La firma de ese memorando de entendimiento para terminar con casi cuatro meses de conflicto regional está prevista el viernes, cuando debería también abrirse «completamente» el estrecho de Ormuz, afirmó el presidente estadounidense, Donald Trump.
El bloqueo iraní de esa ruta ha cortado la exportación de hidrocarburos desde el Golfo, lo que aceleró la inflación, y causó problemas de suministros de fertilizantes y otros productos en Estados Unidos y otros países.
El acuerdo alcanzado entre Washington y Teherán prevé el inicio en un plazo de 60 días de nuevas negociaciones para abordar temas más espinosos, como el programa nuclear de Irán o las sanciones internacionales contra ese país.
«Probablemente el viernes, en un lugar aún por determinar, comenzará una nueva ronda de negociaciones entre Irán y Estados Unidos para alcanzar un acuerdo final», dijo el canciller iraní, Abás Araqchi.
A la firma asistirán el jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, y el vicepresidente estadounidense, JD Vance, quien dijo que Trump podría también estar presente. Según el gobierno suizo, la ceremonia tendrá lugar en un resort de lujo situado en la montaña Bürgenstock, cerca del lago de Lucerna.
El lugar «fue propuesto por los mediadores pakistaníes y cataríes, así como por Estados Unidos e Irán», indicó la cancillería suiza.
Trump y Vance anticiparon la reapertura de Ormuz, por donde antes de la guerra solía circular una quinta parte del comercio global de petróleo y gas.
Teherán cerró esa ruta crucial al comienzo de la guerra. En respuesta, Washington impuso un bloqueo naval a los puertos iraníes, que ya levantó, según dijo este martes Majid Takht-Ravanchi, viceministro iraní de Relaciones Exteriores.
Tras el anuncio de la reapertura del estrecho de Ormuz, el barril de petróleo Brent, referencia mundial del crudo, cayó este martes por debajo del umbral de los 80 dólares por primera vez desde principios de marzo.
Un documento muy poderoso
Tras episodios de violencia y declaraciones amenazantes que hicieron peligrar la tregua iniciada en abril, las negociaciones mediadas por Pakistán y Catar culminaron en el acuerdo del lunes, bautizado como un memorando de entendimiento.
«Es un documento muy poderoso y quiero que se publique. Probablemente muy pronto», dijo Trump al ser preguntado sobre su contenido durante la cumbre del G7 celebrada en Francia.
Según un funcionario estadounidense, Trump, Vance y Qalibaf ya firmaron el texto electrónicamente.
Vance dijo a la prensa que no se destinará dinero de los contribuyentes estadounidenses a Irán a raíz del pacto, mientras que los medios iraníes apuntaron que se liberarán 12,000 millones de dólares en activos congelados.
Líbano, una «parte inseparable» del acuerdo
Líbano se vio arrastrado a la guerra regional cuando Hezbolá lanzó cohetes contra Israel para vengar el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei. Israel respondió con bombardeos y una invasión terrestre. Ese frente puede ser «el mayor obstáculo» para las próximas negociaciones, afirmó Ross Harrison, investigador del Middle East Institute.
El canciller iraní insistió el martes que terminar la guerra en todos los frentes, incluido Líbano, era «la cuestión más importante» del acuerdo. «Poner fin a la guerra en Líbano es parte inseparable del fin completo de la guerra», dijo Araqchi.
Mientras el papa León XIV saludó el memorándum entre EE.UU. e Irán y expresó su deseo de que sea una solución para terminar la guerra y se pueda avanzar “por el bien de todos”. “Gracias a Dios, al menos existe este memorándum que, según dicen, firmarán oficialmente el viernes. Todavía habrá varios puntos por acordar, pero siempre es mejor hacerlo mediante el diálogo y la negociación, no volver a la guerra.
Así que espero que sea realmente una solución, que la guerra haya terminado de verdad y que podamos avanzar por el bien de todos”, dijo el pontífice a preguntas de los medios en Castelgandolfo.
