El líder conservador José Antonio Kast , de 60 años, juró como presidente de Chile en una ceremonia realizada en el Congreso Nacional en la ciudad de Valparaíso .
Kast llegó al poder tras derrotar en segunda vuelta a Jeannette Jara , candidata vinculada a la coalición del entonces presidente Gabriel Boric .
Su triunfo se produjo en su tercer intento presidencial y representa, según analistas, el giro político más marcado hacia la derecha en Chile desde el retorno a la democracia en 1990.
Durante su campaña, Kast prometió priorizar el combate al crimen organizado y la violencia, problemas que han generado una creciente preocupación entre los ciudadanos.
Entre sus principales propuestas destacan fortalecer el poder de las fuerzas policiales, desplegar tropas en zonas con altos niveles de criminalidad y aplicar deportaciones masivas de migrantes indocumentados.
Estos buscan responder a un clima social marcado por el aumento de delitos como homicidios, secuestros y extorsiones, aunque Chile sigue siendo considerada una de las medidas de los países más seguros de América Latina.

Un liderazgo conservador y polémico
Kast le conocen por sus posiciones ultraconservadoras en temas sociales y por su admiración hacia el exdictador Augusto Pinochet , quien gobernó Chile entre 1973 y 1990 tras un golpe militar.
Padre de nueve hijos y de formación católica, el nuevo mandatario ha defendido posturas firmes contra el aborto y ha promovido políticas de orden público estrictas.
Sus decisiones en la formación del gabinete han generado controversia, especialmente tras designar a figuras vinculadas al período de la dictadura en posiciones clave del gobierno.

Aliados regionales
A la ceremonia de investidura asistieron varios líderes y figuras políticas de la región, entre ellos el presidente dominicano Luis Abinader, el presidente argentino Javier Milei , el mandatario ecuatoriano Daniel Noboa y la dirigente opositora venezolana María Corina Machado .
Analistas señalan que Kast podría convertirse en un aliado político del presidente estadounidense Donald Trump , en un contexto regional donde varios gobiernos han adoptado agendas más duras frente a la criminalidad y la migración.

Retos políticos en su gobierno
Antes de asumir el cargo, Kast renunció al liderazgo del Partido Republicano de Chile , agrupación política que fundó en 2019, siguiendo la tradición de los presidentes chilenos de distanciarse formalmente de sus partidos para proyectar independencia institucional.
Sin embargo, los expertos advierten que su gabinete podría enfrentar desafíos para negociar con el Congreso y construir consensos políticos que permitan avanzar en su agenda.
El nuevo presidente asume el poder en un país que en los últimos años ha vivido fuertes tensiones sociales, tras las protestas masivas de 2019 y 2020 que sacudieron el sistema político chileno.
