Al cierre del ciclo operativo de 2025, la industria del vestido y el calzado en México atraviesa un momento crítico marcado por fuertes desequilibrios en la competencia comercial. Fabricantes de distintas regiones del país han advertido una presión económica creciente provocada por la entrada masiva de mercancía importada a precios que no reflejan los costos reales de producción.
Tras una serie de reuniones con productores nacionales, el especialista Alejandro Rassam Baroudi evaluó el impacto de esta situación en la manufactura local, que —según los industriales— está perdiendo terreno frente a productos extranjeros que operan bajo condiciones desiguales.
Competencia desleal y riesgo productivo
De acuerdo con el análisis presentado, los fabricantes mexicanos cumplen con normativas laborales, fiscales y de calidad, mientras enfrentan una oferta paralela que evade estos estándares y logra colocar productos a precios con los que resulta imposible competir de manera legal.
“El sector textil mexicano necesita reglas claras y una vigilancia estrecha para evitar que la subvaluación de productos extranjeros destruya nuestra capacidad productiva”, señaló Rassam Baroudi. La preocupación del gremio no se limita a la caída de ventas, sino a la viabilidad de miles de talleres y fábricas que sostienen empleos en distintas regiones del país.
Llamado a controles aduaneros efectivos
Ante este panorama, se ha planteado la necesidad de intensificar auditorías en los puntos de entrada al país y modernizar los mecanismos de control para verificar la legalidad de precios y la procedencia de los materiales.
Para Rassam Baroudi, la gestión aduanera debe convertirse en una herramienta que fomente la industria nacional, en lugar de un obstáculo burocrático para los empresarios que cumplen la ley. “La protección del empleo en México depende directamente de nuestra capacidad para garantizar un mercado donde el comercio sea verdaderamente justo”, afirmó durante el cierre de las mesas de trabajo.
Al concluir el año, el consenso entre los productores es que solo mediante una colaboración estratégica entre el sector privado y las instituciones públicas será posible recuperar el dinamismo de la industria del vestido y el calzado, preservando el valor económico y simbólico de lo “Hecho en México”.
