El senador estatal Luis R. Sepúlveda emitió un comunicado en el que cuestiona el más reciente discurso del Estado de la Unión del presidente Donald Trump, calificándolo como “vergonzoso y alarmante”.
En su declaración, Sepúlveda sostuvo que la intervención careció de la responsabilidad y seriedad requeridas, y afirmó que el mensaje profundizó divisiones, distorsionó hechos y evitó abordar las prioridades del pueblo estadounidense.
El legislador señaló que lo que debía ser un llamado a la unidad y a la visión nacional se convirtió en una “vergüenza nacional”, al incluir, según indicó, declaraciones engañosas y datos manipulados.
Comunicado de prensa del Senador Luis R. Sepúlveda
En defensa de la verdad y la unidad: una respuesta al discurso del Estado de la Unión de Donald Trump
No puedo ni debo permanecer en silencio ante la dirección vergonzosa y alarmante que se evidenció en el más reciente discurso del Estado de la Unión de Donald Trump. Su intervención careció de la responsabilidad y la seriedad que exige este momento histórico y profundizó divisiones, distorsionó los hechos y evadió las verdaderas prioridades del pueblo estadounidense.
Lo que debía ser un mensaje de unidad, responsabilidad y visión nacional se convirtió en una vergüenza nacional. El discurso estuvo lleno de declaraciones engañosas y datos manipulados, presentando una narrativa diseñada para dividir en lugar de construir.
Se minimizaron las realidades económicas, presentando selectivamente cifras sobre la inflación y el crecimiento mientras millones de familias continúan enfrentando el alto costo de vida, el acceso limitado a la vivienda y el aumento en los precios de servicios esenciales.
Aún más alarmantes fueron el tono y el contenido de los ataques contra las comunidades inmigrantes. Utilizar el miedo como herramienta política y reforzar estereotipos dañinos no solo es moralmente inaceptable, sino también profundamente contrario a los valores democráticos que afirmamos defender.
Estados Unidos es una nación construida por inmigrantes, y criminalizar su existencia por conveniencia política es irresponsable y peligroso. El pueblo estadounidense merece transparencia, honestidad y soluciones reales, no frases diseñadas para provocar aplausos partidistas.
Mi compromiso es y seguirá siendo con la verdad, con la dignidad de nuestras comunidades inmigrantes y con políticas públicas que respondan a la realidad de las familias trabajadoras.
Nuestro país exige más que discursos incendiarios; merece liderazgo responsable y ético.
