Un tiroteo ocurrido el sábado en la Universidad de Brown, en Providence, Rhode Island, dejó un saldo de dos personas muertas y nueve heridas, ocho de ellas en estado grave pero estable, según informaron las autoridades locales. El ataque se produjo en el edificio Barus and Holley, sede de los departamentos de ingeniería y física, mientras se realizaban exámenes académicos.
La universidad activó de inmediato una alerta de “atacante activo”, ordenando a estudiantes y personal cerrar puertas, silenciar teléfonos y permanecer ocultos. El campus permaneció bajo confinamiento hasta pasada la medianoche, mientras cientos de agentes aseguraban la zona.

Detención y testimonios del terror vivido
El alcalde de Providence, Brett Smiley, confirmó el arresto de una “persona de interés” relacionada con el ataque y aseguró que no se busca a otros sospechosos. Más de 400 agentes, incluidos efectivos del FBI y de la policía universitaria, participaron en el operativo.

Testigos relataron escenas de pánico y encierro. Estudiantes describieron cómo se ocultaron a oscuras durante horas, mientras la policía difundía un breve video del sospechoso huyendo del lugar tras abrir fuego dentro de un aula.
Un nuevo episodio en la violencia armada en EEUU
La presidenta de la Universidad de Brown, Christina Paxson, confirmó que diez de las once víctimas eran estudiantes. El presidente Donald Trump calificó el hecho como “terrible” y señaló que el FBI estaba involucrado en la investigación.

Este ataque se suma a una larga lista de episodios de violencia armada en centros educativos de Estados Unidos. De acuerdo con la ONG Gun Violence Archive, en 2024 más de 16,000 personas murieron por armas de fuego en el país, sin contar los suicidios, una cifra que mantiene abierto el debate sobre el acceso y control de armas.

