El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró este domingo su cumpleaños número 80 con un inusual espectáculo de artes marciales mixtas de la UFC en el jardín sur de la Casa Blanca. La actividad, organizada en el marco de las celebraciones por el Día de la Bandera y el 250 aniversario de la Declaración de Independencia, reunió a miles de asistentes y convirtió la residencia presidencial en el escenario de uno de los eventos deportivos más llamativos de su historia.
La jornada incluyó siete combates dentro de un octágono instalado especialmente para la ocasión, además de la participación de atletas de deportes de motor y especialistas en acrobacias. Más de 4 mil personas asistieron al evento dentro del recinto, mientras que miles de espectadores siguieron las peleas a través de pantallas gigantes colocadas en la zona de la Elipse, al sur de la Casa Blanca.
Un espectáculo sin precedentes en la residencia presidencial
La organización levantó una estructura temporal conocida como “La Garra”, equipada con iluminación, sonido y pantallas de gran formato para albergar la función. Entre los invitados figuraron miembros del gabinete, altos funcionarios de la administración, legisladores republicanos y simpatizantes del mandatario.
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Las peleas se extendieron durante varias horas y podrían concluir pasada la medianoche. El presidente contó con el respaldo de Dana White, presidente de la UFC y uno de sus aliados más cercanos, quien promovió el evento durante una presentación realizada frente al Monumento a Lincoln junto a varios peleadores.
Una celebración marcada por el debate político
La celebración se desarrolló en un contexto de atención sobre la salud y la edad de Trump, quien este domingo cumplió 80 años y enfrenta cuestionamientos de sus críticos sobre su capacidad para continuar al frente del Gobierno.
Además, el evento generó interrogantes sobre el costo de la organización y el uso de recursos oficiales, aunque la Casa Blanca no ha detallado cuánto dinero se destinó a la actividad ni cómo se distribuirán los gastos. Mientras tanto, el festejo también coincidió con un momento de alta tensión internacional debido al conflicto con Irán y con los preparativos para importantes compromisos diplomáticos de la administración.
Con esta celebración, Trump volvió a apostar por un acto de gran impacto mediático que refleja su estilo político, caracterizado por la exposición pública, los eventos multitudinarios y la estrecha relación con figuras del deporte y el entretenimiento.
