En un mensaje en redes sociales, Donald Trump celebró la oportunidad de “infligir dolor” a los demócratas:
«No puedo creer que los demócratas de izquierda radical me hayan dado esta oportunidad sin precedentes», afirmó.
Donald Trump en Truth
El mandatario adelantó que expulsará a 300,000 trabajadores federales antes de fin de año, con la asesoría de Russell Vought, arquitecto del Proyecto 2025 de la Fundación Heritage, que busca reducir drásticamente el tamaño del gobierno federal.
Según la Oficina de Administración y Presupuesto, unos 2 millones de trabajadores federales ya no reciben su salario. Alrededor de 750,000 tienen orden de no trabajar, mientras que tropas, agentes fronterizos y personal de seguridad nacional deben continuar en servicio sin paga inmediata.
Si el bloqueo presupuestario se mantiene hasta el 15 de octubre, fecha de los próximos pagos, muchos enfrentarán graves dificultades económicas.

Servicios suspendidos y riesgo para sectores clave
El cierre del Gobierno ha paralizado la investigación científica, la publicación de estadísticas laborales y económicas y diversas agencias de supervisión. Aunque los programas de Seguro Social y Medicare siguen operando, los trabajadores responsables de su gestión también están sin cobrar.
Un cierre prolongado podría:
- Retrasar los viajes aéreos.
- Poner en riesgo la ayuda alimentaria a millones de familias.
- Afectar las exportaciones y solicitudes de hipotecas.
Batalla política en el Congreso
El cierre comenzó a la medianoche del martes, cuando demócratas y republicanos no lograron aprobar un proyecto de ley de gastos. El impasse bloquea 1.7 billones de dólares en fondos, lo que representa una cuarta parte del gasto federal anual.
- Los demócratas exigen que cualquier proyecto incluya la extensión de subsidios de salud que vencen este año.
- Los republicanos quieren separar ese tema de la financiación general.
El Senado volverá a reunirse el viernes, pero incluso con mayoría republicana en ambas cámaras, se requieren 7 votos demócratas adicionales para aprobar el presupuesto.
La senadora Patty Murray (D-Washington) advirtió que los despidos masivos no resolverán el estancamiento legislativo:
«La gente no es una herramienta para negociar y es repugnante que el presidente trate a los empleados federales como peones», escribió en redes sociales.
Los sindicatos federales ya interpusieron demandas, pero los tribunales han permitido que los despidos continúen mientras se revisan los casos.
Republicanos respaldan la estrategia de Trump
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, defendió la posición del mandatario:
«Cuando el Congreso suspenda la financiación, corresponde al presidente decidir cómo se gastarán los recursos. Esa es su responsabilidad», señaló.
Este cierre es el decimoquinto desde 1981 y revive recuerdos del más largo, de 35 días en 2018-2019, también bajo Trump, cuando la disputa fue sobre el muro fronterizo con México.
Según Los Angeles Times, la parálisis coincide con una deuda federal de 37.5 billones de dólares, lo que incrementa la presión sobre el gobierno y los mercados. Gran parte del presupuesto restante se destina a salud, jubilaciones e intereses de deuda, limitando la capacidad de maniobra de la Casa Blanca en plena crisis.

Con información de Reuters y Angeles Times
