Acusación detalla negligencia que provocó colapso techo del Jet Set

Para “reparaciones y soluciones” a los problemas que presentaba el techo de la discoteca Jet Set, desplomada la madrugada del 8 de abril, los propietarios no utilizaron mano de obra calificada.

Según la acusación presentada por el Ministerio Público contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, por el homicidio involuntario de 235 personas y heridas involuntarias a otras más de cien, se utilizó al señor Manuel Jiménez Mateo, para hacer las reparaciones, quien en colaboración de otro empleado de nombre José Luis García y de dos nacionales haitianos apodados “Caballito” y El Grande”, sustituían los plafones.

“Estas personas no estaban calificadas para hacer estos trabajos. La reparación del techo de la discoteca Jet Set Club debía hacerse con personal especializado, capaz de solucionar de forma definitiva las caídas de escombros del techo, lo que, de haberse hecho, habría evitado cualquier tipo de afectación a las personas que acudían al citado local”, refiere en documento donde se establece una cronología en la cual se establece que desde el año 2015 se estaban realizando remodelaciones en el local que en sus inicio fue un cine.

Detalla que la colocación de equipos de aires acondicionados y la realización de múltiples trabajos en el techo de la discoteca Jet Set Club, fueron realizados en su mayoría por empleados bajo las órdenes de los acusados, coordinados por Jiménez Mateo, encargado de mantenimiento de Radio Cadena Comercial (RCC Media), quien además, prestaba este tipo de servicios a las diferentes entidades comerciales a nombre de su empleador.

Modo de trabajo

Con respecto a los aires acondicionados, unidades que pesan toneladas, fueron adquiridos a la entidad comercial Refripartes, “sin embargo, la colocación mediante grúas de estos equipos fue coordinada por Manuel Jiménez Mateo, sin que fuera realizada ninguna evaluación sobre la capacidad del techo para constatar si estaba en las condiciones para soportar el peso de los mismos”, refiere el expediente del cual está apoderado el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional.

Destaca que en el transcurrir de los años, el techo de la discoteca presentó de forma visible múltiples irregularidades, como filtraciones de agua y caída de escombros, que no fueron evaluadas de forma especializada para una solución definitiva por parte de los hermanos Espaillat en su calidad de responsables de la discoteca Jet Set Club.

El año pasado, las irregularidades fueron más evidentes, dice el órgano acusador, al destacar que fueron reportadas grandes filtraciones de agua y caídas de plafones que se encontraban instalados en un falso techo en la parte superior de la discoteca, lo cual era subsanado informalmente Jiménez Mateo y su equipo.

“En una evidente conducta negligente e imprudente, la administración del Jet Set Club colocaba lonas entre el techo y el falso techo para contener el agua que filtraba desde arriba y evitar que la misma cayera directamente sobre los plafones, produciendo su deterioro y como consecuencia filtrara hacia el interior de la edificación, lonas que eran retiradas cada cierto tiempo para sacar el agua acumulada”, establece el Ministerio Público en la acusación sustentada, además, en un informe pericial a la infraestructura.

Además del relato, en la instancia fueron colocadas imágenes que muestran los distintos momentos cuando se estuvo trabajando colocando cemento y lonas en el techo, así como de la colocación de los equipos pesados.

Impacto de la tragedia y posible condena

La madrugada del 8 de abril pasado, mientras el merenguero Rubby Pérez amenizaba la tradicional fiesta de los lunes en el entonces Jet Set Club, el techo de vino abajo. Esto dejó como resultado 235 víctimas mortales y más de cien heridos. Además de estas víctimas directas, la tragedia dejó 130 niños y adolescentes huérfanos.

Por la calificación jurídica, los hermanos Espaillat se enfrentan a una condena máxima de dos años de prisión.

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