El presidente de la ADIE, Roberto Herrera, explicó que el blackout eléctrico del martes se debió a una pérdida de tensión en una subestación crítica que alimenta grandes plantas en San Pedro de Macorís.
«La tensión es como la presión del agua», detalló Herrera durante su participación este miércoles en Despierta con CDN de CDN37 para explicar que, al bajar esa «presión», los equipos no operan bien y las plantas detectan la anomalía y se protegen, como un breaker que se dispara para evitar daño mayor.
Precisó que la salida inicial impactó primero al CESPM y a unidades conectadas en San Pedro; luego vino el efecto dominó: otras plantas térmicas y renovables se «desconectaron en cascada» para resguardarse. El resultado derivó en la interrupción general que, por protecciones, evitó daños estructurales y permitió empezar la recuperación controlada poco después.
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Herrera subrayó que, en situaciones como las del blackout del martes, el restablecimiento no debe apresurarse. «Si se energiza demasiado rápido, el sistema reprotege y se cae otra vez; por eso hay protocolos y un orden de subestaciones y circuitos más favorables para ir devolviendo tensión».
Asimismo, destacó la importancia del «arranque en negro» (black start), pequeñas fuentes capaces de encender sin ayuda, que «prenden la linterna» para que las plantas grandes puedan subir; en RD, las hidroeléctricas fueron decisivas.
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Sobre la arquitectura de red, admitió que la demanda ha crecido y la red evoluciona por tramos. No obstante, ve margen para reconfiguraciones, más deslastre y opciones de aislar nodos, pero, puntualizó, todo exige inversión. «Es un seguro que casi no se usa… hasta que hace falta».
