Santo Domingo, RD.– El nuevo puente basculante que se proyecta construir sobre el río Ozama estará compuesto por secciones fijas y dos brazos móviles que se levantarán para permitir el paso de embarcaciones, con el objetivo de mejorar la circulación vehicular y garantizar la navegación por esta vía fluvial.
La infraestructura está concebida para sustituir al puente flotante actual, que lleva casi 30 años en funcionamiento y cuya apertura para permitir el tránsito de embarcaciones obliga a detener temporalmente la circulación de vehículos entre el Distrito Nacional y Santo Domingo Este.
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¿Cómo funcionará el nuevo puente?
A diferencia del puente flotante, que debe abrirse para facilitar el paso de embarcaciones, la nueva estructura contará con un mecanismo basculante que elevará sus dos brazos cuando sea necesario liberar el canal de navegación del río Ozama.
Según estimaciones presentadas anteriormente por el Ministerio de Obras Públicas, este sistema permitiría reducir de entre dos y tres horas a aproximadamente 15 minutos las interrupciones del tránsito vehicular durante las maniobras de apertura.
El mecanismo contará con componentes mecánicos, electromecánicos, eléctricos y electrónicos para controlar el movimiento de las secciones móviles y facilitar las operaciones del puente.
La estructura deberá permitir el paso de diferentes tipos de embarcaciones, incluidos botes, yates, remolcadores, buques y barcazas generadoras, sin obstaculizar la navegación por el Ozama y su conexión con el río Isabela.
¿Cómo será construido?
La construcción incluirá trabajos de ingeniería de detalle, cimentación, levantamiento de las secciones fijas y móviles, instalación de equipos y pruebas técnicas antes de que la infraestructura entre en funcionamiento.
Los documentos técnicos contemplan cimentaciones con pilotes tubulares de acero, algunos de hasta 64 metros de profundidad, además de elementos de concreto y acero destinados a sostener la estructura.
El proyecto también incluye sistemas de iluminación y señalización vial, así como defensas marinas diseñadas para proteger el puente ante posibles impactos de embarcaciones.
La contratación contempla, además, el mantenimiento de la infraestructura durante 36 meses. Este período corresponde al mantenimiento contratado y no necesariamente al tiempo que tomará completar la construcción.
¿Qué pasará con el puente flotante?
La nueva estructura busca sustituir al puente flotante actual, cuyas aperturas para permitir el paso de embarcaciones provocan largas interrupciones del tránsito terrestre.
Con el sistema basculante, las autoridades esperan reducir el tiempo que los conductores deben esperar mientras se realizan las maniobras de navegación, lo que beneficiaría a quienes se desplazan entre el Distrito Nacional y Santo Domingo Este.
Sin embargo, el retiro definitivo del puente flotante dependerá del avance de los trabajos, de las pruebas técnicas y de la puesta en servicio de la nueva estructura. La fecha del cambio deberá ser confirmada por las autoridades competentes.
La construcción del puente basculante representa una intervención destinada a mejorar la conexión vial entre ambas demarcaciones y facilitar la convivencia entre el tránsito vehicular y la navegación por el río Ozama.
