El director general de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd), ingeniero Fellito Suberví, informó que durante los próximos tres días se procederá al drenaje de las nuevas redes instaladas para poner en funcionamiento el Acueducto Oriental, y al desagüe de las existentes.
El fin es fortalecer y optimizar el suministro de agua potable que reciben las familias que residen en los municipios Santo Domingo Este y Norte de la provincia Santo Domingo.
El ingeniero Suberví dijo que desde este miércoles hasta el domingo se trabajará en la intervención y optimización de las redes de distribución de agua potable, la corrección de averías detectadas y la realización de ajustes técnicos que permiten mejorar la presión y la continuidad del servicio en los distintos bloques residenciales de sectores como Ciudad Juan Bosch, La Ureña, Quinto Centenario y Cancela, entre otros.
“Hemos empezado a la revisión final de la operación del Acueducto Oriental y en cada punto seguiremos observando personalmente el comportamiento de la línea de impulsión de 48 pulgadas, sobre todo en los desagües en varios hidrantes ubicados en las avenidas Hípica y Ecológica, entre otros”, manifestó el ingeniero Fellito Suberví.
El director de la CAASD anunció que estas medidas forman parte del protocolo previo a la inauguración de la ampliación y remodelación del acueducto.
El objetivo es asegurar un servicio eficiente y de alta calidad, garantizando que el agua potable llegue a los hogares de los municipios correspondientes en óptimas condiciones. Por ello, el director solicitó “comprensión y evitar alarma” a los ciudadanos cuando vean hidrantes drenando, incluso si el agua es turbia. Explicó que esta operación de drenaje se realiza para limpiar las redes, efectuar las pruebas necesarias e iniciar el fortalecimiento del suministro de agua potable.
La Caasd optimiza redes del Acueducto Oriental
Suberví destacó que esta intervención forma parte del plan estratégico de la Caasd para modernizar los sistemas de abastecimiento en el Gran Santo Domingo, asegurando que las inversiones realizadas en infraestructura hídrica respondan a las necesidades de crecimiento poblacional y al derecho de las familias a recibir agua potable segura y permanente.
