Colonos se querellan contra sus abogados

Querellantes aseguran fueron estafados por sus representantes.

Los colonos Juan Jiménez y Rosamna Reynoso se querellaron contra sus abogados “de toda la vida”, los esposos Luisa Mary Guerrero y Enrique Rosario, a quienes acusan de delito de estafa, asociación de malhechores y abuso de confianza.

Se les señala de estafar a los propietarios de tierras arriba citados, quienes habían otorgado un poder a Guerrero Pacheco, “la abogada de confianza” de ambos, para cobrar ante el Central Romana Corporation el pago de zafras de varias parcelas que la señora Reynoso Arias vendió a su amigo Jiménez en marzo del 2008. Los querellantes aseguran que los abogados supuestamente sustrajeron cuantiosos montos de los cheques que, según dicen, salían a nombre de Rosamna Reynoso, (pese haber vendido sus parcelas) y que los abogados endosaban. Los pagos eran por concepto de zafras de la colonia “Sucs de Porfirio Constanzo y Comparte”, parcelas 378-B, 357-A, 42-A, 376-D, 341-A, 35-D –todas del DC03, en El Seibo.

De acuerdo a su versión, los cheques eran cambiados por sus representantes, hoy demandados, de cuyo monto al inicio entregaban una porción con recibos al señor Jiménez Tapia, de 83 años, quien, posteriormente, según consta en el documento introducido ante la Fiscalía del Seibo, solo recibía “chelitos” informalmente. De acuerdo a lo expuesto en la querella, la abogada Guerrero Pacheco “hizo creer al señor Jiménez que el Central Romana Corporation le reconocía como propietario de dichos inmuebles desde que él los compró el 12 de marzo del 2008 y le pagó a la imputada para que notificara la compra y titularidad a dicha Corporación”.

“Maniobra fraudulenta que siguieron también lLuisa Mary Guerrero Pacheco y Enrique Rosario con cheques que emitía el Central Romana Corporation a nombre de José Alfonseca Herrera, a quien Jiménez Tapia (también) le compró en 2008 las parcelas 35-B, 42-D, 341-C, 357-D, 376-A y 378-C (todas del DC03)”, Reynoso denuncia, además, que ambos imputados distrajeron el 100% del valor de unas zafras congeladas que debía recibir por orden del Tribunal de Tierra; pago del cual asegura no recibió ningún centavo ni en cheque, ni en efectivo ni por transferencia bancaria.

De su lado, Enrique Rosario, abogado demandado, calificó la acusación como un acto cobarde, irresponsable y vil. “No solamente me quieren dañar a mí, también están mis hijos”, expresó. Aseguró que los hoy querellantes durante años recibían conforme y firmaban por el pago de sus zafras. Asimismo, acusó a Rosamna Reynoso de abusar de la confianza y distraer documentos. “Ella estaba trabajando en la oficina de Luisa Guerrero, aprendiendo con ella. Se llevó todos los expedientes que pudo sustraer de la oficina”, afirmó.

Central Romana dice es un conflicto de terceros

Sobre el particular, la corporación respondió: “se trata de un conflicto entre terceros. No podemos emitir opinión ni valoración, ya que no involucra al Central Romana. Como de costumbre, colaboraremos siempre en todo lo que esté apegado a las leyes y ordenados por el tribunal competente. Según los denunciantes, la querella, caracterizada por incidentes y recusaciones, está en un limbo, tras “rebotes”, del Distrito Nacional a El Seibo y viceversa.

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