Un doblete sísmico ocurrido en Venezuela pone bajo la lupa la vulnerabilidad sísmica y las prácticas de diseño estructural, según la ingeniera Ashley Cartagena, especialista en geotecnia y riesgos sísmicos.
Cartagena dijo que el fenómeno es poco común y que el Servicio Geológico de Estados Unidos reportó dos sismos de 7.2 y 7.5 separados por 39 segundos, lo que sugiere la posible activación de un ramal de falla y exige más información.
“Para la ingeniería nos manda lecciones de que esas aceleraciones… la ingeniería no se diseña para magnitud, sino para aceleración”, afirmó Cartagena, subrayando la diferencia entre magnitud y el diseño estructural basado en espectros de aceleración.
Explicó que una estructura debilitada por un primer evento puede colapsar con un segundo evento rápido, y que es necesario revisar los modelos y códigos sísmicos para considerar la ocurrencia de sismos consecutivos.
Cartagena recordó que en Turquía (2023) se registró un efecto similar con dos sismos separados por 9 horas, y que en el caso venezolano el intervalo fue mucho menor, lo que plantea nuevos retos para el diseño y la evaluación.
La ingeniera señaló que el evento, aunque a 900 kilómetros, fue percibido en la República Dominicana y sirve como recordatorio para preparar planes familiares y de oficina reales, incluyendo la identificación de roles y kits de emergencia para personas con condiciones especiales.
Enfatizó que lo más importante es la seguridad de la estructura: “¿Es segura o no? ¿Tengo un estudio de vulnerabilidad sísmica que me diga que esta estructura va a resistir las cargas impuestas por un terremoto según el código más actualizado?”
Cartagena contextualizó la evolución normativa en el país: el código de 1979 difiere del de 2011, que se ha aplicado obligatoriamente, y actualmente se está actualizando para incorporar nuevos hallazgos.
Evaluación y reforzamiento de edificios existentes
Sobre las edificaciones ya construidas, la ingeniera explicó que el proceso comprende dos pasos: evaluación de vulnerabilidad sísmica y reforzamiento sísmico (retrofit), basado en modelos estructurales, pruebas de materiales y simulaciones en software.
Detalló que los ingenieros hacen levantamientos de la estructura, modelan la respuesta al sismo, identifican fallas y proponen diseños de intervención que pueden incluir muros, columnas, forrados con fibras o colocación de perfiles.
Cartagena mencionó la existencia de un listado de firmas y profesionales certificados para evaluaciones y reforzamientos, así como la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica (Onesvie) para obras públicas.
Reconoció que el costo puede ser una limitante y que se realiza un análisis de factibilidad y costo-beneficio para decidir entre reforzar, demoler o reconstruir, o ejecutar intervenciones progresivas.
“La vida humana vale más que cualquier presupuesto de obra”, afirmó, defendiendo inversiones destinadas a preservar vidas mediante intervenciones oportunas.
Finalmente, señaló que la evaluación sísmica ofrece una “película la noche antes” para decidir qué arreglar y cómo proceder con los reforzamientos, evitando tragedias asociadas a estructuras no intervenidas a tiempo.
Onesvie llama a la prevención sísmica
La Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie) reafirmó su compromiso con la seguridad nacional e intensificó su llamado a la preparación permanente frente a los riesgos sísmicos
La entidad señaló que los recientes terremotos registrados en Venezuela constituyen un recordatorio de la importancia de reducir la vulnerabilidad estructural.
