Elecciones presidenciales siglo XXI

Por Héctor Cuevas

El día 05 del próximo mes de julio, los dominicanos concurriremos a las urnas para elegir al presidente y al vicepresidente de la República, así como también, a los senadores y diputados, incluyendo los diputados de ultramar. Por esta razón, creemos que vale la pena hacer una reseña de los eventos electorales que han tenido lugar en la República Dominicana durante las primeras dos décadas del siglo XXI. Nos limitaremos a tratar lo relativo a las elecciones presidenciales, y las elecciones congresuales serán tema de otro artículo.

El 16 de mayo del año dos mil, en la República Dominicana, se llevaron a cabo las elecciones para elegir al presidente y al vicepresidente de la República que reemplazarían a los doctores Leonel Fernández Reina y Jaime David Fernández Mirabal, quienes habían sido elegidos para esas posiciones en el año 1996. En ese evento participaron catorce partidos y siete candidatos a la presidencia.

Los candidatos fueron Hipólito Mejía, postulado por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD); Danilo Medina, postulado por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD); Joaquín Balaguer, postulado el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC); Ramón Almánzar, postulado por el Partido Nueva Alternativa; José González Espinosa, postulado por el Partido de los Trabajadores Dominicanos; César Estrella Sadhalá, quien había sido presidente de la Junta Central Electoral. postulado por el Movimiento de Unidad Dominicano; y Agustín Encarnación, postulado por el partido Renacentista Nacional. Los demás partidos no llevaron candidatos propios, sino que respaldaron a los de otros partidos.

En esas elecciones, los partidos que alcanzaron mayor cantidad de votos fueron el Partido Revolucionario Dominicano, que obtuvo 1,428,999 votos, equivalentes al 44.82 por ciento de los votos válidos; el Partido Reformista Social Cristiano, que obtuvo 784,774 votos, equivalentes al 24.62 por ciento de los votos válidos; y el Partido de la Liberación Dominicana, que obtuvo 752,029 votos equivalentes al 23.59 por ciento. Entre estos tres partidos alcanzaron, en conjunto, el 93 por ciento de los votos, mientras que los otros once partidos apenas lograron en total el 7 por ciento del total de votos válidos.

El porcentaje de votos obtenido por el Partido Revolucionario Dominicano en esas elecciones fue similar al alcanzado por ese mismo partido en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 1998, cuando, llevando como candidato a José Francisco Peña Gómez, su líder histórico, alcanzó el 45.94 por ciento; mientras que el 24.62 por ciento obtenido por el Partido Reformista Social Cristiano y su candidato, Joaquín Balaguer, indica que este viejo caudillo simplemente recuperó parte de los votos que le había prestado al PLD en la elecciones del año 1996.

Para calcular la votación final obtenida por cada candidato se le sumaron, a cada uno, los votos obtenidos por sus partidos aliados; por esta razón, para computar los votos totales del candidato Danilo Medina, a los 752,029 votos obtenidos por el PLD se le sumaron los 43,469 votos obtenidos por el Bloque Institucional Socialdemócrata, para un total de 795,498 votos, equivalentes al 24.95 por ciento del total de votos válidos.

En el caso del candidato Hipólito Mejía, a los 1,428,999 votos obtenidos por el PRD, se le sumaron los votos obtenidos por los partidos aliados al PRD, es decir, 61,785 votos de la Unión Democrática, 52,309 votos del Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano, 18,963 votos del Partido Revolucionario Independiente, 11,820 votos del Partido Demócrata Popular, 8,442 votos de la Alianza Social Dominicana y 7,068 votos del Partido Nacional de Veteranos y Civiles, para un total de 1,589,386 votos, equivalentes al 49.85 por ciento de los votos válidos.

A pesar de que el candidato del PRD no alcanzó el 50 por ciento de los votos válidos, no hubo una segunda vuelta, pues cuando Danilo Medina, candidato del PLD, que había quedado en segundo lugar, solicitó el apoyo de Joaquín Balaguer, líder y candidato del PRSC, este lo rechazó. Parece ser que las relaciones de estos dos partidos se habían debilitado y el Frente Patriótico, acuerdo mediante el cual PRSC había apoyado al candidato del PLD en las elecciones de 1996, había llegado a su fin.

El doctor Joaquín Balaguer no apoyó abiertamente a Hipólito Mejía, pero su actitud en esta coyuntura fue determinante para que este pudiera juramentarse como presidente de la República el 16 de agosto del año 2000. Probablemente, correspondiendo a este gesto, Mejía incorporó a su gobierno a connotados miembros del Partido Reformista Social Cristiano. Ángel Lockward fue designado Secretario de Estado de Industria y Comercio, Leonardo Matos Berrido fue nombrado Embajador en Italia y Víctor Hidalgo Justo fue designado Embajador ante el Vaticano.

Cuatro años más tarde, en mayo de 2004, se celebraron nuevamente elecciones para elegir al presidente y al vicepresidente de la República. En esta ocasión, participaron diez candidatos y 22 partidos. Los candidatos a la presidencia fueron Leonel Fernández, por el Partido de la Liberación Dominicana; Hipólito Mejía, por el Partido Revolucionario; Eduardo Estrella, por el Partido Reformista Social Cristiano; Trajano Santana, por el Partido Revolucionario Independiente; Carlos Bencosme, por la Alianza Social Dominicana; Héctor Peguero Méndez, por el Partido Popular Cristiano; Ramon Didiez Nadal, por el Partido Demócrata Popular; Rafael Flores Estrella, por el partido Fuerza de la Revolución; Ramon Emilio Concepción, por el Movimiento de Salvación Nacional; y Raúl Pérez Peña, por el Partido por la Auténtica Democracia. Los restantes doce partidos repartieron su apoyo entre los candidatos los tres principales partidos.

En estas elecciones, el Partido de la Liberación Dominicana aumentó extraordinariamente su votación, tanto en términos absolutos como en términos relativos, en relación con las elecciones del año 2000, obteniendo 1,769,444 votos, equivalentes al 49.07 por ciento del total de votos válidos, frente a 784,774 votos, equivalentes al 24.62 por ciento que había obtenido en las elecciones del año 2000; mientras que el Partido Revolucionario Dominicano sufrió una reducción significativa en su votación, pues solamente obtuvo 1,107,470 votos, equivalentes al 30.71 por ciento de los votos válidos, frente de 1,428,999 votos, equivalente al 44.82 por ciento, que había obtenido en el año 2000.

Las principales razones de la caída del PRD fueron las siguientes: En primer lugar, la grave crisis económica motivada por las quiebras bancarias del 2003 y la forma como la misma se enfrentó, lo cual trajo como consecuencia una fuerte devaluación de la moneda y una inflación sin precedente. En segundo lugar, los problemas internos de ese partido por la decisión del presidente de la República, Hipólito Mejía, quien, en interés de imponer su reelección modificó la constitución y expulsó del partido a su presidente, Hatűey de Camps Jiménez, que había sido la mano derecha de su líder histórico, José Francisco Peña Gómez, quien al verse expulsado fundó un nuevo partido y brindó su apoyo a la candidatura de Leonel Fernández, candidato del PLD.

Pero la caída más abrupta la sufrió el Partido Reformista Social Cristiano, que solamente obtuvo 293,740 votos, equivalentes al 8.15 por ciento de los votos válidos, frente a 752,029 votos, equivalentes al 23.59 por ciento, que había obtenido en las elecciones presidenciales del año 2000. Esta notable pérdida de apoyo en el electorado, de 14.44 puntos porcentuales, se debió probablemente a que fueron las primeras elecciones en la que participa ese partido después de la muerte de su líder Joaquín Balaguer, quien no dejo ningún reemplazo.

Los votos totales alcanzados por Leonel Fernández incluyeron los 1,769,444 votos obtenidos por del PLD, los 98,236 votos del Bloque Institucional Socialdemócrata, los 84,563 votos de la Alianza por la Democracia, los 24,712 votos del Partido de los Trabajadores Dominicanos, los 38,675 votos de la Fuerza Nacional Progresista, los 32,223 votos de la Unión Demócrata Cristiana y los 14,036 votos del Partido Liberal de la Republica Dominicana; para un total de 2,061,889 votos, equivalentes al 57.17 por ciento de los votos válidos, por lo cual no fue necesario ir a una segunda vuelta.

Inmediatamente asumió la presidencia de la Republica, Leonel Fernández se propuso estrechar los lazos con los partidos que lo habían apoyado en las elecciones; además de atraer y conquistar a dirigentes del Partido Reformista Social Cristiano, sus antiguos aliados del Frente Patriótico, constituido para la segunda vuelta de las elecciones de 1996.

Con ese propósito, Maximiliano Puig Miller, presidente de la Alianza por la Democracia, fue designado Secretario de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales; y Onofre Rojas, dirigentes de ese mismo partido, fue designado Ordenador Nacional de los Fondos Europeos de Desarrollo. Además, Luis Acosta Moreta, del partido Unión Demócrata Cristiana, fue ubicado como Director Ejecutivo de la Oficina de Desarrollo de la Comunidad. Andrés Vanderhorst, presidente del Partido Liberal de la República Dominicana, fue nombrado Director Ejecutivo del Departamento Aeroportuario.

Además, fueron incorporados al tren gubernamental varios dirigentes reformistas, entre ellos, Carlos Morales Troncoso, presidente del PRSC, fue nombrado Secretario de Estado de Relaciones Exteriores; Arístides Fernández Zucco, fue designado como Presidente de la Refinería Dominicana de Petróleo; y Humberto Salazar fue nombrado Asesor Médico del Poder Ejecutivo, con rango de Secretario de Estado.

En el año 2008, el presidente Leonel Fernández, aprovechando que, como consecuencia de la reforma constitucional realizada durante el gobierno del presidente Hipólito Mejía, estaba permitido la reelección consecutiva, decidió optar por un segundo mandato, y, a pesar de  que Danilo Medina, quien había sido su hombre de confianza desde su primer gobierno en el período 1996-2000, lo enfrentó, fue electo como candidato de su partido para el período 2008-2016.

En las elecciones presidenciales celebradas el 16 de mayo de 2008, participaron 22 partidos, igual número que los que participaron en las elecciones del 2004, aunque no los mismos. Tres partidos habían desaparecido por haber perdido el reconocimiento debido a la baja votación obtenida. Tres partidos nuevos participaban por primera vez en unas elecciones presidenciales. Estos fueron: Movimiento Democrático Alternativo, Movimiento Independencia, Unidad y Cambio, que ya había participado en las elecciones congresuales del 2002 y del 2006, y Partido Revolucionario Social Demócrata, producto de una división del Partido Revolucionario Dominicano, y que ya había participado en las elecciones congresuales del del 2006.

Los candidatos que compitieron en esas elecciones fueron siete: Leonel Fernández, postulado por el PLD; Miguel Vargas, postulado por el PRD; Amable Aristy, postulado por el PRSC; Guillermo Moreno, quien había sido Fiscal del Distrito Nacional en el primer gobierno de Leonel Fernández (1996-2000) y que luego se había convertido su crítico, postulado por el Movimiento Independencia, Unidad y Cambio, Trajano Santana, postulado por el Partido Revolucionario Independiente; Pedro de Jesús Candelier, antiguo Jefe de la Policía Nacional, postulado por el Partido Acción Popular; y Eduardo Estrella, quien había sido el candidato del PRSC en las elecciones 2004, fue postulado esta vez por el Partido Revolucionario Social Demócrata. El resto de los partidos no llevaron candidaturas propias.

En estas elecciones el PLD se mantuvo en primer lugar con 1,834,394 votos, equivalentes al 44.94 por ciento del total de votos válidos, una caída de 4.09 puntos porcentuales en relación con a las elecciones del año 2004, cuando obtuvo el 49.03 por ciento; mientras que el PRD aumentó significativamente su votación, tanto en términos absolutos como en términos relativos, pues obtuvo 1,574,446 votos, 466.976 votos más que las elecciones de 2004, equivalentes al 38.57 por ciento del total de votos válidos, un aumento de 7.86 puntos porcentuales en relación con las elecciones de 2004.

El PRSC redujo nuevamente su votación alcanzando solamente 183,276 votos, equivalentes al 4.59 por ciento del total de votos válidos, quedando por debajo del 5 por ciento, lo que lo convertía en un partido minoritario para fines de distribución de los recursos, de acuerdo a la ley de financiamiento de los partidos políticos. En estas elecciones este partido concurrió dividido, como lo demuestra el hecho de que Eduardo Estrella, su candidato presidencial del año 2004, participó como candidato de otro partido. Además, el PLD continuó captando parte de su electorado, incluyendo algunos de sus líderes locales.

En los cómputos finales de la elecciones, a los 1,834,394 votos obtenidos por el PLD se sumaron los 79,910 votos del partido Alianza por la Democracia, los 51,728 votos del Bloque Institucional Social Demócrata, los 48,540 votos de la Fuerza Nacional Progresista, los 39,692 votos del Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano, los 39.109 votos de la Unión Demócrata Cristiana, los 29,766 votos del Partido de los Trabajadores Dominicanos, los 20,716 votos del Partido Popular Cristiano, los 20,200 votos del Partido Liberal de la República Dominicana, los 12,891 votos del Partido de Unidad Nacional, los 12,191 votos del Partido Renacentista Nacional, y los 8,128 votos del Partido Demócrata Popular. Así, el número total de votos alcanzados por el candidato Leonel Fernández en las elecciones presidenciales de 2008 fue de 2,197,265, equivalentes al 53.83 por ciento de los votos válidos, y no fue necesario realizar una segunda vuelta.

En el año 2012, al final de su segundo período de gobierno consecutivo, el presidente Leonel Fernández, a pesar de que contaba con un gran apoyo dentro de su propio partido, del cual era presidente, y dentro de los partidos aliados, a cuyos dirigentes había premiado con posiciones importantes en el Gobierno, tenía un impedimento constitucional para optar por un tercer mandato, por lo que tuvo que ceder el paso a Danilo Medina, su antiguo hombre de confianza, quien había competido con él en las elecciones internas cuatro años antes.

En las elecciones presidenciales de mayo de 2012, participaron 24 partidos, dos más que en elecciones de 2008. Entraron seis nuevos partidos y salieron cuatro. Los nuevos participantes fueron Alianza País, encabezado por Guillermo Moreno, que había sido candidato a la presidencia por el Movimiento Independencia, Unidad y Cambio en las elecciones de 2008; el Partido Cívico Renovador, encabezado por el General Retirado Jorge Radhamės Zorrilla Ozuna, que había sido Jefe del Ejército Nacional durante el Gobierno de Hipólito Mejía (2000-2004); el Partido Acción Liberal; el Partido Socialista Verde; el Partido Demócrata Institucional; el Partido Dominicos por el Cambio. Estos últimos cuatro partidos habían participado en las elecciones congresuales y municipales de 2010.

En esas elecciones compitieron siete candidatos a la presidencia. Estos fueron: Danilo Medina, postulado por el PLD; Hipólito Mejía, postulado por el PRD; Guillermo Moreno, postulado por el partido Alianza País; Eduardo Estrella, postulado por el Partido Dominicanos por el Cambio; Maximiliano Puig Miller, postulado por Alianza por la Democracia, Julián Serulle, postulado por el Frente Amplio, que era el mismo partido Movimiento Independencia, Unidad y Cambio que había cambiado de nombre; y Jorge Radhamés Zorrilla Ozuna, por el Partido Cívico Renovador. Los otros partidos no presentaron candidaturas propias, trece partidos, incluyendo al PRSC, apoyaron el candidato del PLD y cinco apoyaron al candidato del PRD.

El PLD, después de ocho años en el gobierno y con un nuevo candidato, en las elecciones del 2012, redujo su nivel de votación, tanto en términos absolutos como en términos relativos, pues solamente obtuvo 1,711,737 votos, equivalentes al 37.73 por ciento del total de votos válidos, 122,657 votos menos en las elecciones de 2008, cuando obtuvo 1,834,394 votos, equivalentes al 44.94 por ciento de los votos válidos. Esto sígnica una caída de 7.21 puntos porcentuales entre dos certámenes electorales.

El PRD, por el contrario, aumentó su nivel de votación, tanto en términos absolutos como relativos, alcanzando, como partido, un total de 1,911,341, equivalentes al 42.13 por ciento de los votos válidos. Esto significa un aumento de 336,895 votos y 3.56 puntos porcentuales en relación con las elecciones de 2008, cuando obtuvo 1,574,446 votos y 38.57 por ciento de los votos válidos.

Sin embargo, a pesar de quedar en primer lugar como partido el PRD no pudo ganar las elecciones, pues al sumar los votos de los aliados, los votos totales del candidato del PLD fueron de 2,322,760, equivalentes al 51.20 por ciento del total de votos válidos. Mientras que, al sumar los votos de los aliados, el candidato del PRD alcanzó 2,129,997 votos, equivalentes al 46.95 por ciento del total de votos válidos.

Danilo Medina asumió la presidencia de la República el 16 de agosto de 2012 y, mediante sus primeros decretos, nombró en posiciones de su gobierno a los principales dirigentes de los partidos que lo habían apoyado en las elecciones recién transcurridas. Carlos Morales Troncoso, presidente del PRSC, fue confirmado como Ministro de Relaciones Exteriores, cargo en el cual había sido nombrado por el presidente Leonel Fernández al inicio de su gobierno en 2004; Federico Antún Batlle, alto dirigente de ese mismo partido, fue designado Presidente del Banco Nacional de Fomento de la Vivienda y la Producción; Mario Vinicio Castillo, presidente de la Fuerza Nacional Progresista, fue nombrado Director General de Ética e Integridad Gubernamental; José Ricardo Taveras, dirigente de ese mismo partido, fue designado Director General de Migración.

También, Elías Wessin Chávez, presidente del Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano, fue nombrado director general de Bienes Nacionales;  Pedro Corporán, presidente del Partido de Unidad Nacional, fue nombrado Presidente del Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo; Luis Acosta Moreta, presidente de la Unión Demócrata Cristiana, fue designado Director de Oficina de Desarrollo de la Comunidad; Rafael Peguero Méndez, presidente del Partido Popular Cristiano, fue nombrado director del Instituto para el Desarrollo de Suroeste.

Por otra parte, José Francisco Peña Guaba, presidente del Bloque Institucional Socialdemócrata, fue colocado como Administrador de la Lotería Nacional; Maritza López de Ortiz, presidenta del Partido Acción Liberal, fue colocada como administradora general del Instituto  de Auxilios y Viviendas; José González Espinoza, presidente del Partido de los Trabajados Dominicanos, fue ubicado como director ejecutivo del Fondo de Promoción de las Iniciativas Comunitarias; Jorge Radhamés Zorrilla Ozuna, presidente del Partido Cívico Renovador, fue colocado como director del Instituto Nacional de Estabilización de Precios.

Además, Antolín Polanco, presidente del Partido Socialista Verde, fue nombrado director ejecutivo del Consejo nacional de Población y Familia;  Nelson Didiez Nadal, presidente del Partido Demócrata Popular, fue ubicado como embajador adscrito al Ministerio de Relaciones Exteriores; y Andrés Vanderhorst, hijo del presidente del Partido Liberal de la República Dominicana, fue confirmado como director ejecutivo del Consejo Nacional de Competitividad, cargo en el que había sido nombrado por el presidente Leonel Fernández en el año 2004.

En el año 2015, Danilo Medina manifestó su interés en reelegirse como presidente de la República, a pesar de que la constitución del 2010 que lo prohibía explícitamente y de que Leonel Fernández, presidente del PLD, se oponía abiertamente a esos planes. Para lograr su propósito, promovió un proyecto de modificación constitucional con esos fines, lo cual finalmente logró, después de un proceso de negociación a lo interno de su partido. Asegurando así su presentación como candidato presidencial en las elecciones a celebrarse en mayo del 2016.

Por otra parte, el Partido Revolucionario Dominicano, el principal de la oposición, se vio envuelto en un conflicto interno de enormes proporciones que produjo la división de ese partido y la formación de un nuevo partido, denominado Partido Revolucionario Moderno (PRM), constituido utilizando la franquicia del partido Alianza Social Dominicana, que había participado en las elecciones del 2012 apoyando al candidato del PRD. Este nuevo partido, llevándose gran parte de la membresía del viejo partido, concurriría a las elecciones presidenciales de 2016, presentando como candidato presidencial a Luis Abinader, quien había sido candidato vicepresidencial por el PRD en las elecciones del 2012, como compañero de boleta del expresidente Hipólito Mejía.

El 15 de mayo de 2016 fueron celebradas las elecciones presidenciales, conjuntamente con las elecciones congresuales y municipales. En estas elecciones participaron ocho candidatos presidenciales: Danilo Medida, candidato del PLD; Luis Abinader, candidato del Partido Revolucionario Moderno; Guillermo Moreno, candidato del partido Alianza País; Elías Wessin Chávez, candidato del Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano, que había apoyado a Medina en los comicios del 2012; Pelegrín Castillo, Candidato del partido Fuerza Nacional Progresista (FNP), partido que había roto la alianza que había tenido con el PLD desde 1996 ; Minú Tavares Mirabal, quien había sido diputada por el PLD, candidata del partido Alianza por la Democracia, Hatűey De Camps, candidato del Partido Revolucionario Social Demócrata; y Soraya Aquino, candidata del Partido Unidad Nacional, partido que había respaldado la candidatura presidencial de Danilo Medina en las elecciones del 2012.

Danilo Medina, candidato del PLD, contó también con el respaldo de otros14 partidos, incluyendo al PRD, su antiguo rival, que por primera vez en toda su historia participaba sin candidatura presidencial propia; mientras que, Luis Abinader, candidato del Partido Revolucionario Moderno, fue apoyado por tres partidos, incluyendo al Partido Reformista Social Cristiano, que en las elecciones del 2012 había apoyado a Danilo Medina, candidato del PLD.

En estas elecciones, el Partido de la Liberación Dominicana aumentó significativamente su nivel votación, tanto en términos absolutos como en términos relativos. En el nivel presidencial, obtuvo 2,315,980 votos, equivalentes al 50.22 por ciento de los votos válidos, 604,243 votos y 12.49 puntos porcentuales por encima de los resultados alcanzados en las elecciones de 2012, en las cuales se obtuvieron 1,711,373 votos, equivalentes al 37.73 por ciento de los votos válidos. Con estos resultados no era necesario ir a una segunda vuelta, independientemente de los votos aportados por los partidos aliados. Es la primera vez que esto ocurre después de haberse establecido la doble vuelta en la modificación constitucional del año 1994. Sumando los votos de los partidos aliados, Danilo Medina alcanzó un total de 2,847,438 votos, equivalentes al 61.74 por ciento del total de votos válidos, superando el 59.53 por ciento alcanzado por Juan Bosch en las elecciones del año 1962.

Danilo Medina, Presidente de la República, siguiendo lo que se ha hecho una costumbre de favorecer a los partidos que apoyen al candidato ganador, en sus primeros decretos, de agosto de 2016, incorporó al tren gubernamental a dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano, cuyo apoyo fue determinante en las elecciones que acababan de celebrarse, empezando con el nombramiento de Miguel Vargas, como Ministro de Relaciones Exteriores; Janet Camilo, como Ministra de la Mujer; y Víctor Gómez Casanova, como Director General de la Autoridad Portuaria Dominicana.

A manera de conclusión, me atrevo a afirmar que:

  1. En las últimas dos décadas, con la desaparición de los tres grandes líderes que dominaron el escenario político en la República Dominicana en la etapa posterior a la desaparición física de Trujillo, los partidos políticos dominicanos han ido perdiendo sus diferencias. El pragmatismo ha sustituido a los principios, como guía de sus actuaciones. Los intereses particulares y grupales han desplazado la búsqueda del bienestar colectivo, como razón de ser de estas organizaciones.
  2. La reforma constitucional de 1994, estableció la figura de la doble vuelta electoral, para garantizar que el presidente de la república sea electo con el voto de más del 50 por ciento de los votos válidos. Eso obligaría a que hubiese negociaciones en la segunda vuelta, en el caso de ningún candidato alcanzara ese nivel de votación en la primera vuelta. Pero, en la República Dominicana solo hubo segunda vuelta en las elecciones de 1996. Hemos buscado la forma de adelantar las negociaciones, y hacerlas antes de la primera vuelta, privando a los electores de la oportunidad de conocer y evaluar las propuestas de los diferentes candidatos.
  3. Como se ha podido demostrar a lo largo de este trabajo, los políticos cambian de partido y los partidos cambian de aliados entre un proceso electoral y el siguiente. Por eso, es difícil predecir cual será el comportamiento de un dirigente o un grupo político en determinada coyuntura, pues parece si cualquier acuerdo o negociación fuera posible, ya que “la pelota es redonda y viene en caja cuadrada”, como decía un narrador de beisbol que fue famoso en la década de los años cincuenta.
  4. El Presupuesto Nacional, financiado con los recursos de los contribuyentes, sostiene la clase política dominicana, unas veces con el dinero que reciben sus organizaciones a través de la Junta Central Electoral, y otras veces ubicando a sus miembros en puestos públicos innecesarios, o para los cuales, muchas veces, carecen de las competencias requeridas. El uso de los cargos en la administración pública como herramienta para comprar lealtades, constituye una forma de discriminación por razones políticas y contribuye a reducir la calidad del servicio público y aumentar los gastos del gobierno.

FIN

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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