La empresa Dominicana de Cales, S.A. (DOCALSA) dio a conocer a las comunidades un Plan de Remediación Ambiental (PRA) con vigencia 2026–2031, cuyo objetivo es corregir el impacto ambiental dejado por operaciones mineras que ya están cerradas y restaurar las áreas afectadas, en cumplimiento de la Ley 64-00 de Medio Ambiente y sus reglamentos.
En qué consiste
De acuerdo con el documento, el plan se plantea como un paso a paso para preparar y organizar los terrenos afectados por la extracción de materiales y mejorar el suelo, de modo que puedan sembrarse plantas propias de la zona y recuperarse la vegetación original. Con estas acciones se inicia el proceso para que esas áreas vuelvan a ser zonas de bosque y cumplan su función natural.
Entre sus principales características, el proyecto cuenta con permiso oficial otorgado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, lo que implica que se tomaron en cuenta la flora, la fauna y los recursos hídricos y geológicos de la zona mediante estudios, y tendrá una duración aproximada de seis años. Se conformarán taludes con pendientes de 55 grados para adecuar el terreno y se utilizarán más de 500 mil metros cúbicos de material para rellenar la antigua mina, en el camino hacia las Cuevas del Pomier, hasta llegar al nivel de la vía.
El plan se ejecuta en cuatro etapas:
• Etapa 1: marca el inicio de los trabajos de recuperación de la concesión Procalca e incluye la adecuación y reconstrucción del camino de acceso hacia las Cuevas del Pomier, utilizado por las comunidades vecinas.
• Etapa 2: se desarrolla también dentro de la concesión Procalca y contempla la intervención de un tramo de camino de 152 metros de longitud.
• Etapa 3: completa los trabajos de adecuación y reforestación de las zonas inclinadas intervenidas dentro de la concesión Procalca.
• Etapa 4: comprende la remediación en las concesiones Baldosa y Miguel, para asegurar la recuperación completa de la zona.
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Cobertura y reforestación
El proceso de revegetación incluye la colocación de capa vegetal (suelo orgánico), la cobertura de los suelos con especies gramíneas (siembra de grama), la adquisición de plantas en viveros forestales del Ministerio de Medio Ambiente y la reforestación de las áreas con las especies indicadas por esa institución.
El plan contempla la reconstrucción y habilitación de un camino de acceso de uso público para las comunidades, que busca comunicar tanto las Cuevas del Pomier como las viviendas de la localidad. Asimismo, persigue devolver a la zona una apariencia y funcionalidad ecológica similar a la que tenía originalmente.
La reforestación con especies nativas y endémicas busca restaurar la flora y la biodiversidad y, a la vez, estabilizar el terreno, evitar la erosión y favorecer un aire más puro.
El proceso de ejecución, que incluye la limpieza, la adecuación de taludes, la reforestación y el mantenimiento, es coordinado por DOCALSA junto con el Ministerio de Medio Ambiente. La empresa invita a la comunidad a participar de manera activa en las jornadas de reforestación y a sumarse al cuidado de la tierra, el agua y los árboles.
Ambientalistas rechazan plan
Las Cuevas del Pomier han vuelto a generar discusión pública tras nuevas denuncias de ambientalistas de San Cristóbal, quienes sostienen que las medidas de protección anunciadas por el Gobierno no han sido suficientes para frenar los riesgos que afectan este importante patrimonio natural y cultural.
Durante una entrevista este lunes en el programa Despierta con CDN, Domingo Abreu y Sonia Peroso, miembros de la Plataforma San Cristóbal, expresaron su preocupación por la permanencia de empresas mineras en la zona y por la ejecución de trabajos que son presentados como labores de “remediación” dentro del entorno del área protegida.
La situación adquiere relevancia debido a que las Cuevas del Pomier, también llamadas Cuevas de Borbón, forman parte de una reserva antropológica localizada en San Cristóbal, reconocida por su valor arqueológico, ecológico y cultural. Según el Ministerio de Medio Ambiente, el lugar cuenta con 54 cuevas que albergan más de 4,000 pictografías y petroglifos, además de servir como hábitat para diversas especies de murciélagos, aves y plantas.
El ambientalista también denunció que las labores recientes habrían incrementado las áreas intervenidas y que una cueva identificada como Tanden, que contendría manifestaciones rupestres, habría sido cubierta por acumulación de material. Indicó que una comisión del Ministerio de Medio Ambiente visitó el lugar y habría verificado la situación. Estas denuncias, por su posible impacto sobre el patrimonio, requieren una respuesta oficial de las autoridades y de las empresas involucradas.
