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A poco menos de un mes que inició la temporada ciclónica de este año 2022 está en aparente calma el ambiente en los barrios marginados de la ribera del Ozama.

Los ciudadanos que viven en estas barriadas realizan sin contratiempo algunos de sus quehaceres diarios y al ser abordados sobre su preparación de contingencia expresaron a elCaribe que aprovechan la tranquilidad de estas fechas previo a la dinámica meteorológica que se comprende en esta época.

“Aquí no llega el río cuando crece… lo que más puede pasar es que se derrumbe la casa, pero eso es si llueve mucho o viene un huracán, y hace mucho que eso no sucede…”, fueron las palabras de una lugareña de la comunidad Las Lilas en Los Tres Brazos del municipio Santo Domingo Este.

La ciudadana contó que “gracias a Dios” su casita nunca ha sido afectada por ningún fenómeno meteorológico que la deje a la intemperie junto a sus cuatros hijos menores de edad, a excepción de una ocasión que un ventarrón removió parte de su techo de zinc que se mantuvo firme con varias sogas de nylon.

No obstante, añadió que pese a esa situación pudo colocar en la posición anterior su techo con la ayuda de unos vecinos.

“Gracias a la misericordia de Dios uno se mantiene con su ranchito aquí y a salvo porque esto es lo que Dios le permitió a uno tener”, expresó la dama.

Los que están preparados

Hay otros moradores de la ribera del Ozama que aseguraron estar preparados ante cualquier eventualidad climática, al explicar que en casos de inundaciones se van con rumbo a la casa un familiar que viva en mejores condiciones.

“Si esto aquí se inundan yo agarro mis motetes y me voy a donde una hermana que vive en una zona alta, para una uno mantenerse a salvo”, argumentó un señor que no quiso ser identificado y que vive en las inmediaciones del Ozama.

El hombre contó que aunque se mantiene a salvo y con vida, al irse a donde una hermana, corre el riesgo que cuando regrese no encuentre los pocos enseres que tiene en ese espacio al que llama hogar.

“Aunque la casa esté llena de agua hay unos delincuentes que aprovechan la situación y se llevan hasta la bacinilla, ya no le paran a nada. Entonces, uno vuelve a empezar de cero”, contó.

Esperan con ansias su desalojo

Estas personas que residen en esas zonas vulnerables esperan con ansias que su desalojo para poder vivir en un lugar más digno.

Muchos de estos al notar la presencia de la prensa se lanzan con alegría y sin miedo a preguntar “¿ya nos van a desalojar? Sin embargo, al darse cuenta de las respuestas cambian sus semblantes.

“Aquí sólo vienen a tirarnos fotos cuando esto se llena de agua, pero no nos sacan de aquí. Vienen y enumeran las casas y nos dejan a todos en el aire”, clamó Ramona Rodríguez, quien vive en Las Lilas.
La institución encargada de realizar los desalojos en estas zonas urbanas y susceptibles a desastres es la Unidad Ejecutora para la Readecuación de la Barquita y Alrededores (URBE).

En la comunidad Las Lilas todo está bajo aparente calma.

Se espera una temporada ciclónica activa

Para este año 2022 se ha vaticinado una temporada ciclónica donde podrían producirse 19 ciclones tropicales que podrían alcanzar vientos de 63 kilómetros por hora. Así lo informó, la Oficina Nacional de Meteorología (Onamet), al tiempo que recordó que este periodo va desde el primero de junio hasta el 30 de noviembre.

La Onamet constató estas informaciones según lo adelantado por la Universidad de Colorado y el investigador Philip Klotzbach. Ante este escenario, la entidad del clima pidió a la población estar atenta.

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