La Fundación Museo de la Altagracia Alejandro E. Grullón E. dio inicio a la construcción del Centro de Peregrinos de la Altagracia.
La obra transformará la experiencia de fe y turismo religioso en la región Este y consolidará a Higüey como uno de los destinos espirituales más importantes del Caribe.
La ceremonia, celebrada en los jardines de la Basílica Nuestra Señora de la Altagracia, simboliza el compromiso de unir tradición, cultura y desarrollo. Concebido como el centro de peregrinación más moderno de la región, este proyecto brindará una experiencia integral para peregrinos, estudiantes, turistas y familias, fortaleciendo la identidad mariana y proyectando a la República Dominicana como referente del turismo religioso internacional.
El Centro de Peregrinos de la Altagracia se proyecta como un polo de atracción cultural y espiritual de gran magnitud. Se estima que recibirá hasta 250 mil estudiantes de todos los niveles académicos y alrededor de 750 mil visitantes anuales, consolidando a Higüey como el epicentro de la devoción altagraciana y el turismo religioso en la región.
Durante el acto, Manuel Alejandro Grullón Hernández, tesorero de la Fundación Museo de la Altagracia Alejandro E. Grullón E., destacó la trascendencia del proyecto.
“Este centro será un hogar que acoge y transforma. Aquí, la fe se encuentra con la cultura y la educación para generar oportunidades reales de desarrollo para las comunidades locales y para todo el país”, expresó Grullón Hernández.
Un proyecto emblemático
El diseño de este centro está a cargo del arquitecto Pedro Borrell, quien trabaja actualmente en el plan maestro de desarrollo de esta manzana de la basílica, que incluye una ampliación del Museo de la Altagracia, la construcción de un columbario (donde los devotos de la Virgen podrán traer a sus seres queridos a descansar al lado de su Madre Protectora), un centro tecnológico, facilidades para la policía especializada de la basílica y el mejoramiento de los baños públicos, vías de acceso peatonales y jardinería del emblematico lugar.
Un símbolo de unidad y esperanza
La ceremonia incluyó la bendición del proyecto a cargo de monseñor Jesús Castro Marte, Obispo de la Diócesis de Nuestra Señora de la Altagracia, quien resaltó la relevancia espiritual y social de la obra. El proyecto se integra también con el Camino a la Altagracia (CALA), la histórica ruta de peregrinación de 120 kilómetros que une Bayaguana con Higüey.
