Autoridades del Minerd usan el respeto y convivencia contra hostilidades en aulas de artes en los que estudiantes se quejan en RRSS por supuesta normalidad en homosexualidad.
Los temas de inconductas en las aulas son tratados por la autoridades del Ministerio de Educación a través de la División de Resolución de Conflictos Laborales cuando se trata de docentes y de las áreas de psicología cuando involucra estudiantes sin importar el género u orientación sexual de las partes involucradas.
El Ministerio de Educación (Minerd) gestiona los desafíos de convivencia ligados a la diversidad de género y las preferencias individuales en las escuelas públicas y las modalidades de arte mediante la aplicación estricta de los reglamentos disciplinarios vigentes y el desarrollo de las competencias curriculares, según informó la viceministra de Servicios Técnicos y Pedagógicos, Ancell Scheker.
Al ser consultada sobre los roces y las quejas en redes sociales de intolerancia reportadas en algunos planteles en casos de presunto noviazgos de personas del mismo sexo, la funcionaria técnica aclaró que el abordaje de las autoridades escolares es integral y se desmarca de debates ideológicos o religiosos para centrarse en los resultados de aprendizaje del estudiantado.
«Lo trabajamos desde nuestras normas de convivencia, desde el respeto a todas las personas y trabajando en el desarrollo de las competencias integrales; o sea, que hay un abordaje integral y enfocado en lo curricular», precisó Scheker al definir la política oficial de la institución.
Radiografía de género en las aulas modalidad arte
La realidad estadística dentro de los planteles de esta modalidad de arte refleja una alta participación femenina, aunque con marcadas excepciones que rompen los estereotipos tradicionales en comunidades vulnerables.
De acuerdo con Gerson Navarro, director de la Modalidad en Artes del Minerd, la matrícula general del bachillerato especializado muestra una clara tendencia. «Tenemos una gran mayoría de niñas participando. La edad comprendida en este bachillerato es de 14 a 16 años, en algunos casos 17 y 18 años, pero predomina el sexo femenino», detalló el funcionario.
Sin embargo, Navarro destacó un fenómeno de ruptura cultural en la disciplina de danza en zonas específicas del Gran Santo Domingo, donde la inscripción masculina ha superado a la femenina. «En danza tenemos más varones en algunos centros, como en el Liceo Luz de León de Sabana Perdida; ahí hay más varones en danza que hembras», reveló el director técnico, ponderando el avance de la inclusión en disciplinas históricamente asociadas a las mujeres.
Filtros de convivencia y debate público
El debate sobre la convivencia escolar y el respeto a la orientación sexual de los estudiantes en los centros públicos genera constantes tensiones en los medios de comunicación y las plataformas digitales dominicanas.
La ideología de género
Sectores vinculados a las asociaciones de padres y entidades religiosas vigilan de manera permanente los contenidos docentes para evitar la inclusión de la denominada “ideología de género”, como ocurrió en su momento con la derogada Orden Departamental 33-2019 que enfrentó el rechazo tajante de algunos sectores conservadores, mientras que organizaciones de derechos humanos advierten sobre los niveles de acoso escolar que afectan a los alumnos pertenecientes a colectivos vulnerables.
Cuando hay conflictos dentro de las aulas
El protocolo del Minerd establece la intervención directa de las unidades de Orientación y Psicología de los distritos educativos. Los reglamentos actuales impiden las sanciones discrecionales o la expulsión de alumnos por motivos de orientación sexual, y catalogan cualquier tipo de hostigamiento o discriminación como una falta que activa amonestaciones y mesas de mediación familiar.
