El consultor jurídico de la Junta Central Electoral (JCE), Denny Díaz Mordán, explicó las razones que motivaron a descartar a dos de los tres oferentes que participaron en la licitación pública internacional para el proyecto de la nueva Cédula de Identidad y Electoral.
Díaz detalló que en el pliego de condiciones de la licitación para la adjudicación equipos, materiales y servicios para la nueva cédula, se estableció que había que cumplir con la oferta técnica y económica, por lo cual, si no se pasa la primera fase técnica, no se puede pasar a la segunda que es la económica.
Agregó que se inscribieron formalmente tres consorcios con experiencia en este tipo de documentos, integrados por un conjunto de empresas y que cada uno de ellos tenía que acreditarse en la parte técnica. El consultor jurídico explicó que la parte técnica incluía una prueba de concepto, es decir, que los participantes (consorcios) tenían que demostrar todo lo que habían planteado en su propuesta técnica.
“Los consorcios debían demostrar todos los atributos que usted decía que estaba en capacidad de ejecutar. Usted tenía que ir a demostrarlo un día escogido, en un lugar escogido por usted como oferente, en un salón a su cuenta y riesgo y usted iba a instalar allí todos los equipos que usted le está ofertando a la Junta para demostrarle que lo que se pide en el pliego, usted dice que está en capacidad de hacer, se podía hacer”, indicó.
Díaz, acompañado por los directores de Cedulación e Informática, Américo Rodríguez y Johnny Rivera, respectivamente, ofreció estas informaciones durante su participación en el programa El Sol de la Mañana.
Citó que, ya llegada a esa fase, se había hecho una evaluación de credenciales de todos los consorcios y esa evaluación de credenciales incluía puntuación por la experiencia previa de los mismos.
En ese sentido, expuso que no se discute, ni estuvo nunca en discusión que los integrantes de los dos consorcios que quedaron descalificados tenían experiencia en ese tipo de documentos.
Los consorcios descartados
El representante de la JCE añadió que la experiencia no fue objeto de discusión para la descalificación. Al contrario, indicó que los consorcios recibieron la puntuación que el pliego les acordaba si acreditaban esas experiencias en proyectos similares anteriores.
Sin embargo, Díaz expuso que la prueba implicaba y obligaba a los consorcios a reproducir al menos una tarjeta de cédula con todas las características que el pliego exigía en esa demostración (prueba de concepto) si estaban en capacidad de hacerlo, indicando que uno de los consorcios, el consorcio cédula 4.0, incurrió en una falta terrible, insubsanable “y es que mientras estaba haciendo su demostración tuvo que valerse de un equipo que no estaba declarado en su oferta técnica para completar el ciclo, por lo cual fue descalificada”.
Sobre el segundo consorcio, ID Secutirity, puntualizó que el proyecto tiene un eje “que es el corazón del proyecto, el cual son las impresoras (especializadas) son las tarjetas de policarbonato y la infraestructura tecnológica y los otros son periféricos”, tras señalar que para desarrollar esa parte troncal se deben utilizar los equipos declarados en la oferta técnica, por lo cual este consorcio fue descartado, por no cumplir con esta parte.
La JCE adjudicó al consorcio EMDOC el contrato para suplir los equipos, para la renovación de la cédula.
La Junta tiene dinero para avanzar el proyecto
En torno al presupuesto que se utilizará para la ejecución del proyecto, Díaz Mordán precisó que la JCE cuenta con el 20 % (algo más de RD$ 600 millones) que establece el pliego de condiciones, que es lo que hay que avanzar tras la firma del contrato y establece que la Junta está en disposición de entregar “no más de un 20 por ciento para iniciar el proyecto”, y cuando entreguen el proyecto “que es llave en mano”, la institución habrá saldado.
