“La ley 66-97, de Educación hay que repensarla”

La ex ministra de Educación pasó revista a la política educativa.

Ortiz Bosch opina que la construcción de aulas era necesaria pero se debió priorizar la formación de profesores

Aunque la construcción de aulas era una necesidad que debía ser cubierta tras la aplicación del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) para la educación, la ex vicepresidenta de la República y ex ministra de Educación, Milagros Ortiz Bosch, entiende que la inversión debió acentuarse en la formación de maestros.La también dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), considera que hay muchos aspectos pendientes por resolver, especialmente, en materia curricular y de educación inicial que coadyuven en la formación de ciudadanos críticos.

¿Cuál es el balance que arroja la inversión del 4% a seis años de su implementación? 

No hay dudas que el 4% fue un logro de la movilización del pueblo dominicano, un pueblo que estuvo realmente unificado y un ejemplo de lo que puede producir la unidad. Sin embargo,  poco después de tomar el poder, el presidente Danilo Medina nos explicó a todos los dominicanos que había encontrado un baúl lleno de facturas del gobierno del doctor (Leonel) Fernández que le antecedió y quizás, por esa necesidad de activar la economía, el Gobierno se embarcó en la construcción de aulas y la compra de solares. Esa fue la primera gran actividad del 4% que tenía recursos disponibles. El presidente sabía que era grato para el pueblo dominicano cumplir con esa misión y dio más prioridad a la construcción, que no era malo, porque realmente se necesitaba, que a lo prioritario, que era ir formando a los maestros, ir transformando, adecuando al siglo XXI esos recursos humanos que demandaban la formación, el conocimiento, la capacidad crítica. Por eso tenía que acentuar mucho más la inversión en el campo de lo educativo puramente, y por lo tanto, en la formación de los maestros y en el desarrollo del nivel inicial, que es donde realmente se corrigen los problemas para transformar la educación. El hecho de que el presidente Medina acogiera su aplicación en cuanto a volumen, fue un éxito pero los resultados no han sido buenos, fíjese, que a pesar de ser la inversión más alta del Gobierno, y en lo que más gasta publicidad, estamos hablando RD$1.4 millones  diarios, en una alianza de fuerzas multicolores, perdió el control y la dirección de la Asociación Dominicana de Profesores.

¿Cuáles aspectos entiende usted que deben ser mejorados? 

Acaba de salir un hermoso libro de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), que ha producido una investigación  realizada por más de 16 técnicos dominicanos, con gran valoración técnica en el Ministerio de Educación,  que nos están explicando los problemas que tenemos que resolver.Tenemos muchísimas cosas pendientes, sobre todo, las que tienen que ver con la parte transformadora, la parte curricular. Hay quienes piensan que la computadora es la única salida, pero hay que saber que el maestro es parte de esa salida, de esa labor, y yo estimo que hay que revalorizar cómo va la inversión en la educación, los resultados. Muchos técnicos dicen que los resultados en educación se ven a largo plazo. Yo creo que los plazos han cambiado porque cambió la tecnología que aportó rapidez por eso tiene que coger un ritmo más acorde al tiempo que estamos viviendo.

¿Está usted de acuerdo con que se reforme la ley 66-97 de Educación? 

La ley 66-97 hay que repensarla, reprogramarla. El Gobierno comenzó hace seis años a aplicar el 4% y creo que tenemos que pensar los desafíos de la competitividad, viendo que los organismos internacionales estudiosos del tema nos declaran como atrasados en recursos humanos. Tenemos que tomar en serio una verdadera y auténtica, no diría yo, revolución, sino una auténtica transformación de la educación, con transparencia, la formación del ciudadano crítico, con capacidad de análisis, del ciudadano que necesita la democracia dominicana.

¿Por qué los resultados de los estudiantes en evaluaciones nacionales e internacionales siguen siendo bajos?

Lo fundamental es la lengua y el cálculo, las matemáticas. Yo creo que algo se ha avanzado pero mucho nos queda pendiente. Quiero recalcarle que uno de los problemas, fue el déficit fiscal que encontró el presidente de RD$200 mil millones y ante esa tragedia el camino que tomó fue el camino de la construcción y la compra de solares.

¿Usted entiende que debió priorizarse la formación docente? 

Desde luego. No era que las aulas no eran necesarias, eran tan necesarias que yo le estoy agregando que anteriormente en un edificio funcionaban tres centros, tres turnos: el matutino, el vespertino y el nocturno y vino la tanda extendida, que se precipitó, que aunque era una necesidad para las familias, un trabajo social,  no teníamos los fondos reales creados para llegar hasta allá tan rápido en una amplia cobertura. Yo me alegro por las familias dominicanas, pero la tanda extendida le quita espacios a los alumnos en el aula.

La tanda extendida sigue sin talleristas... 

Es que no se formaron. Este Gobierno se ha caracterizado por la falta de planificación, por no mirar las consecuencias. En el campo de la medicina se sabe que solamente es financiable un sistema que evita que haya enfermos, que previene la enfermedad.

Aunque se sabía que había colapsado el sistema de la salud pública, nosotros nos hemos lanzado a invertir no en la salud primaria, sino en la creación de grandes hospitales para curar enfermos. Pienso que nos ha hecho falta un sentido de planificación de prioridades y eso se aplica fundamentalmente en educación. La prioridad era irrumpir con una educación inicial, transformadora que fuera asumiendo a los alumnos desde el nivel inicial, de manera que esos jóvenes fueran subiendo con un proceso de cambio, visible, organizado, con metas muy claras, y nosotros nos fuimos por la construcción cuando hacía falta una cantidad de maestros, la contratación de maestros de idiomas, de tecnología, de arte que ayudaran a la escuela a pensar en la cultura, porque esos son los elementos que rebajan la tensión por los problemas sociales que se generan en los barrios populares. Yo pienso que hay que volverse a reunir, a debatir con mucha amplitud cómo podemos mejorar una cosa que no fue mala, pero que puede ser mejor.

¿Qué sugerencias puede dar para reconducir la política educativa?

¿Qué haces tú cuando vas a un médico que no da pie con bola con la enfermedad que estás padeciendo? Vas a una consulta con uno mejor. El pueblo dominicano tiene que saber que todos los problemas que tiene en educación, en salud, la seguridad social, la deuda, se originan  en el modelo. Hay que cambiar el modelo y eso se hace con conciencia ciudadana, y a través del mejor método que tiene el mundo, que es la democracia y las elecciones.

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