La vicepresidenta Raquel Peña reconoce que las denuncias y las órdenes de alejamiento son estériles frente ola de violencia.
La gravedad de la situación ha escalado a tal nivel que el propio corazón del Poder Ejecutivo ha tenido que asumir una cuota de responsabilidad..
En una declaración de profunda autocrítica, la vicepresidenta de la República, Raquel Peña, admitió que fallaron algunas de las políticas de protección actuales.
“Realmente el sistema ha fallado a la mujer dominicana, y eso es muy doloroso. Nosotros no podemos seguir permitiendo una muerte más, un feminicidio más”, manifestó la vicemandataria de manera tajante, validando el clamor de una sociedad civil que observa cómo los protocolos existentes naufragan de forma sistemática.
Mientras el país se envuelve en la retórica festiva del Día de las Madres, la realidad extirpa la celebración de los hogares dominicanos a golpe de disparos y armas blancas: en apenas veinte días de mayo, ya roza la decena de mujeres muertas a manos de sus parejas o exparejas. La cifra no solo estremece por el número, sino porque desnuda la absoluta indefensión de las víctimas ante un andamiaje estatal que llega de forma recurrente cuando ya solo queda levantar el cadáver.
La burocracia que condena a muerte
La admisión de Raquel Peña no llega en el vacío. Se produce en un contexto donde el primer trimestre de este año cerró con la alarmante cifra de 22 feminicidios . Mayo, lejos de mostrar una tregua, por ser el esperado mes de Las Madres, ha acelerado la marcha fúnebre.
Casos recientes en sectores como La Toronja, en Santo Domingo Este, y Las Galeras, en Samaná, evidencian un patrón letal que desborda las capacidades de respuesta de las fiscalías y unidades especializadas.
“Se ha demostrado que hay que fortalecer esas estrategias, esas políticas, porque no es suficiente con solamente denunciar”, admitió la funcionaria. Con estas palabras, el Gobierno Central reconoce lo que los datos forenses gritan mes tras mes que una orden de protección o un papel firmado por un fiscal no detienen una bala ni contienen el filo de un agresor.
Peña informó que, se ordenó que todas las dependencias del gabinete social y de seguridad incluyendo el Ministerio de la Mujer, el Ministerio Público y el Ministerio de Educación, se mantengan en sesión de trabajo permanente por este tema de los feminicidios.
Aseguró, que se busca obligar a que cada estamento cumpla con lo que está establecido, mientras se diseñan reformas urgentes a los protocolos de seguimiento.
Asimismo, apuntó a la necesidad de intervenir el sistema educativo para erradicar las conductas machistas desde la raíz, reconociendo que las campañas publicitarias temporales han sido rebasadas por la cultura de violencia.
Mientras en los barrios y campos de la República Dominicana las madres siguen contando los días de su mes con el temor de que su nombre sea el próximo en la lista de la morgue.
