En el tránsito, el rojo, verde y amarillo cobran un sentido vital en la seguridad de los usuarios de las vías, así como en la fluidez y priorización de la circulación vehicular, pero cuando una de estas luces se apagan o todas dejan de funcionar transitar se vuelve caótico y peligroso.

Es precisamente lo que ocurre en algunas avenidas principales y calles del Gran Santo Domingo donde los semáforos instalados presentan averías, en las que una o ninguna de las luces encienden, presentan intermitencia o la integración del dispositivo fue afectada.

Así lo constató elCaribe en un recorrido por las avenidas Monumental, República de Colombia, 27 de Febrero, Duarte, Albert Thomas, Padre Castellanos y la autopista Juan Pablo Duarte. Por ejemplo, hay intersección en la que la lógica cambia como pasa en el carril en dirección sur-norte de la Monumental esquina República de Colombia, cuyo semáforo no marca la luz verde, por consiguiente cuando este se apaga por unos segundos, los conductores infieren que deben seguir la marcha.

El mismo problema afecta a los conductores que transitan por la Monumental esquina “Duarte Vieja” y a los que usan el carril sur-norte de la intersección Albert Thomas con Padre Castellanos.

La falla llega al semáforo de la salida de Los Alcarrizos. También están los casos en que no hay cambio de ninguna luz, es decir, por alguna razón están fuera de servicio, como ocurre en la intersección Duarte con 27 de Febrero.

A estos desperfectos, se suma la falta de coordinación y priorización en el tiempo no actualizado de estos dispositivos, una queja frecuente de conductores. Reclamos que guardan relación con el aumento de estas averías.

Según reportes de la sala del Centro Control de Tráfico, del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), durante el mes de marzo se registraron 106 averías y fallas en sus dispositivos, distribuidos en el sistema centralizado de semáforos del Distrito Nacional y en los municipios que conforman la provincia Santo Domingo.

En los meses enero y febrero se reportaron 58 y 99 averías, respectivamente. Aún está en curso el reporte de abril, pero se espera un aumento debido a las constantes lluvias sobre el territorio nacional.

Lo que no fallan son las multas

El análisis detallado de las averías reportadas en la capital durante marzo del año en curso, precisa que de 106 fallas registradas, en 46 no se precisa el tipo de daño, 22 estaban apagados, 17 tenían luces fundidas, 8 sufrieron daños en su integridad, 5 presentaron luces simultáneas, 3 intermitentes, 4 tenían instalados elementos no permitidos y 1 no estaba en la posición incorrecta. Indistintamente del tipo de falla, los conductores tienen otra queja que consiste en que a pesar de existir desperfectos en estos dispositivos, agentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre no fallan en colocar multas a quienes violen algunas de estas luces.

El Reglamento de Señalización en el Tránsito Terrestre establece que los semáforos deberán someterse a un mantenimiento preventivo y rutinario antes que las piezas o materiales de los que está compuesta la señal alcancen el final de su vida útil.

Raterismo afecta la operación de semáforos

José Urtecho, de la plataforma Tráfico Expreso, recibe muy a menudo por usuarios de las vías reportes de averías en los semáforos, situación que aumenta con la ocurrencia de aguaceros. Explica que una parte de estos desperfectos son causados por acciones vandálicas, como robo del cableado y daños a la tarjeta de estos dispositivos. Destaca el hecho de que muchos de estos semáforos no cuentan con donantes que suministren energía eléctrica para suplir la falta momentánea del servicio en los sectores donde operen. “De estos reportes que nos llegan a la plataforma, nosotros tenemos contacto directo con el Intrant y gestionamos la reparación de estos aparatos”, puntualizó.

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