El secretario de Relaciones Internacionales de la Fuerza del Pueblo, Manolo Pichardo, sostuvo que las recientes medidas fitosanitarias y sanitarias adoptadas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que suspendieron las importaciones de mango dominicano y establecieron restricciones a productos porcinos, reflejan el deterioro que, a su juicio, ha experimentado el sector agropecuario durante la actual administración.
Le recomendamos leer
Según el dirigente opositor, estas decisiones no responden a hechos aislados, sino al resultado de un proceso de debilitamiento institucional que ha afectado la capacidad del Estado para garantizar los controles sanitarios y fitosanitarios requeridos por los mercados internacionales.
“Esta no es una simple falla técnica ni un imprevisto; es la consecuencia lógica de años de negligencia, desinversión y falta de visión estratégica en la gestión del campo dominicano. El Gobierno ha desmantelado capacidades técnicas, ha descuidado los protocolos sanitarios y ha dejado a los productores a su suerte. Ahora pagamos las consecuencias en uno de nuestros principales mercados, tanto con el mango como con el sector porcino”, expresó Pichardo.
Afirma que Estados Unidos ejerce un derecho soberano
Pichardo señaló que las restricciones impuestas por Estados Unidos corresponden al ejercicio de sus facultades soberanas para proteger sus estándares sanitarios y fitosanitarios, por lo que consideró que ningún tratado comercial puede impedir la aplicación de este tipo de medidas cuando un país entiende que existen riesgos para su producción.
“Ningún país logra mantener acceso a mercados exigentes como el estadounidense sin un Estado fuerte que respalde con eficiencia la sanidad vegetal, la sanidad animal, la investigación y el acompañamiento técnico a los productores”, manifestó.
El dirigente político afirmó que la suspensión de las exportaciones de mango, particularmente de la variedad de cáscara amarilla producida en zonas como Baní, provocará importantes pérdidas económicas para el país.
De acuerdo con Pichardo, el impacto inmediato supera los RD$90 millones durante la presente temporada, además de una reducción de aproximadamente 50 % en los precios del mercado local y la cancelación de pedidos destinados a exportación.
Indicó que esta situación afecta directamente a productores, exportadores, trabajadores agrícolas y cientos de familias que dependen de esta actividad económica.
Pichardo aseguró que las restricciones aplicadas a productos porcinos representan un nuevo desafío para un sector que, según indicó, ya enfrentaba dificultades sanitarias y problemas de competitividad.
A su juicio, la limitación del acceso al mercado estadounidense agrava la situación de la producción porcina nacional y evidencia la necesidad de fortalecer los programas de sanidad animal.
Critica la política agropecuaria del Gobierno
Durante sus declaraciones, el secretario de Relaciones Internacionales de la Fuerza del Pueblo sostuvo que los problemas registrados con el mango y los productos porcinos reflejan una situación más amplia dentro del sector agropecuario.
Según afirmó, el país ha experimentado la cancelación de técnicos agropecuarios, una reducción de los programas de control de plagas y enfermedades, menor inversión en infraestructura de riego y georreferenciación, así como un incremento de las importaciones de alimentos que, en su opinión, podrían producirse localmente.
“Más allá del mango y los cerdos, estos vetos soberanos de EE. UU. son solo la punta del iceberg de una gestión ineficiente del Estado. El sector agropecuario, que históricamente ha sido pilar de la seguridad alimentaria y generador de divisas, ha sido relegado a un segundo plano”, afirmó.
Sostiene que la situación afecta la seguridad alimentaria
Pichardo consideró que las dificultades que enfrenta el sector agropecuario no solo tienen consecuencias económicas para los productores, sino que también impactan la seguridad alimentaria y la competitividad del país.
En ese sentido, señaló que mientras las autoridades destacan indicadores macroeconómicos positivos, en las comunidades rurales persisten problemas como el endeudamiento de los productores y la pérdida de competitividad.
“Mientras el Gobierno celebra cifras macroeconómicas, en el campo dominicano hay desesperanza, endeudamiento creciente de los productores y pérdida de competitividad internacional. Esto demuestra la incapacidad para gestionar con eficiencia las cosas elementales del Estado”, expresó.
Llama al Gobierno a rectificar
El dirigente concluyó haciendo un llamado al Gobierno para que adopte medidas orientadas a fortalecer el sector agropecuario y recuperar la confianza de los mercados internacionales.
Asimismo, propuso trabajar de manera conjunta con los productores y con los distintos sectores políticos para reforzar la sanidad vegetal y animal, mejorar el acompañamiento técnico y respaldar a los hombres y mujeres dedicados a la producción agropecuaria.
