Otra mujer muerta luego de poner querella por maltrato

La última mujer que murió a manos de su expareja en el país, fue Leydy Esterlin Vicente Sánchez, de 25 años. De acuerdo con sus familiares, su victimario Darío Jiménez no fue apresado tras ella poner una denuncia por maltrato físico y psicológico ante la Fiscalía de la provincia Santo Domingo.
Era la tarde del lunes, intensamente gris por las lluvias, cuando Leydy compartía con sus padres y su cuñado, mientras su hermana peinaba a su pequeña hija de 6 años en la sala de la casa familiar, y de repente llegó Jiménez y sin mediar palabras, la asesinó junto a su madre Olfelina Sánchez y su cuñado, identificado como “Henry”, según narraron los vecinos.

De acuerdo a las versiones, Jiménez, quien había amenazado antes con matar a todos los miembros de la familia de su expareja, llegó a la casa ubicada la calle Séptima, del sector Brisas del Edén, en Santo Domingo Este, dispuesto a no dejar un solo pariente de la madre de su pequeño hijo de seis meses de edad, vivo.

También hirió de bala a Ángel Vicente, de 52 años, padre de Leydy, quien murió posteriormente, y a su hermana Olyn Vicente Sánchez, de 26 años, quien se encuentra “en condiciones estable y en constante monitoreo médico”, ingresada en el Hospital Darío Contreras.

Con este cuádruple asesinato, el Ministerio Público vuelve a recibir múltiples cuestionamientos por los supuestos acuerdos que ha firmado con victimarios en casos de violencia de género, que luego han degenerado en feminicidios.

Familiares de la víctima con impotencia y tristeza denunciaron que en la Fiscalía de Santo Domingo, restaron importancia estableciendo supuestamente un acuerdo entre las partes a pesar de que Leydy Vicente había manifestado que temía por su vida.

Expresaron que la fiscalía de esta demarcación había dictado una orden de alejamiento contra Rubén Darío Jiménez por sus constantes agresiones contra su pariente.

“Ella temía por su vida, cuando fueron a allá (fiscalía), como había influencias no hicieron nada. Simplemente un acuerdo, ella se fue a la casa y él siguió su vida normal”, ndicó Cándida Cruz, pariente de la familia. Los cadáveres serán sepultados en el municipio Las Yayas de la provincia Azua, de donde es oriunda la familia.

La Policía pidió a Jiménez que se entregue por la vía pertinente. “Esperemos que mucho más temprano que tarde este señor se entregue por la vía que entienda Si no lo hace, puede tener la seguridad de que nuestros agentes investigadores van a dar con su paradero para poder someterlo ante la justicia”, indicó el vocero de la Policía, Miguel Balbuena.

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