El juez presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Henry Molina se reunió con el Consejo de Directores de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), con quienes coincidió en la necesidad de consolidar reformas estructurales que garanticen la sostenibilidad de los avances realizados el Sistema de Justicia.
En el encuentro, el magistrado Molina destacó la implementación de herramientas digitales, la Ciudad Judicial de Santo Domingo Este, la apertura de datos (Observatorio del Poder Judicial y Juristeca), entre otras iniciativas en marcha, que han marcado un antes y un después en términos de transparencia y modernización.
Además, afirmó que la confianza en la Justicia ha sido recuperada, citando como ejemplo los avances en índices globales como el WJP 2025, en el que el país avanzó 11 posiciones en Estado de Derecho, lo que, a su entender, refleja que el Poder Judicial dominicano va por buen camino.
Sin embargo, reconoció que persisten desafíos y que los avances exhibidos son cimientos, no la estructura definitiva, la cual, sin consolidación normativa, operativa y presupuestaria, ninguna reforma se vuelve irreversible.
“Si no seguimos abordando la mora estructural en todo el sistema, ningún avance tecnológico será suficiente”, afirmó Molina, quien aboga por la promoción de una cultura de acuerdos en materia penal.
Recalcó necesario promover la implementación de los acuerdos previstos en el nuevo Código Procesal Penal como solución para reducir la cantidad de casos que están llegando a juicio de fondo, lo que sobrepasa la capacidad real de respuesta de los tribunales. Agregó que esa cantidad de litigios desbordaría cualquier sistema acusatorio adversarial en cualquier parte del mundo.
“No es posible pretender que la salida estándar para la mayoría de casos penales sea un juicio de fondo. Si no hacemos un cambio cultural y procesal hacia acuerdo entre las partes, la justicia penal seguirá acumulando retrasos que degradan la confianza”.
