Tampoco cuántos tienen permiso laboral u otra modalidad de cumplimiento
Keren Lucas
Especial para elCaribe
En momentos en que el Poder Judicial de la República Dominicana destaca entre sus logros la digitalización y actualización de la información de todos los tribunales del país, bajo el enfoque de una justicia más accesible, ese poder del Estado no sabe cuántas personas ha sacado de la cárcel, mediante la modalidad de libertad condicional, medio libre u otros mecanismos de cumplimiento de la pena.
La institución que desde el 2020 se ha declarado en jornadas de digitalización de los servicios y cuya data de las salas judiciales ha sido anclada en el sistema de optimización de datos, no sabe esto: ¿Cuántas concesiones de libertad condicional fueron otorgadas en el último año? ¿Cuántas concesiones de medio libre fueron otorgadas en el último año y para cuáles fines? ¿Cuántas personas en total cumplen con libertad condicional? ¿Cuántas cumplen con un medio libre y para cuáles fines? ¿Cuántas solicitudes de libertad condicional han sido rechazadas en el último año? ¿Cuántas solicitudes de medio libre han sido rechazadas en el último año? ¿Cuántas libertades condicionales fueron revocadas en el último año? ¿Cuántos medios libres fueron revocados en el último año? O ¿Cuántas penas fueron suspendidas durante el último año? “Las informaciones solicitadas no se encuentran disponibles en nuestros registros”, respondió el Poder Judicial a través del Departamento de Libre acceso a la Información Pública, ante las estadísticas requeridas por CDN canal 37 para la serie de reportajes: La vida después de la cárcel: las dos caras de la reinserción social.
El trabajo periodístico muestra casos de convictos que al salir de la prisión cometieron crímenes que estremecieron al país. Tal es el caso de José Antonio Glass, alias Yoyón, quien purgó una pena de 15 años por violación y al salir, abusó de un niño de 10 años y lo mató; Cornelio Sarita Hernández, quien fue sentenciado a cinco años de prisión, de los cuales cumplió uno como recluso, y a un día de salir, raptó, golpeó y propinó estocadas a su expareja y José Eduardo Ciprián Lebrón, alias Chuki, condenado a 10 años por su participación intelectual en el atentado contra el expelotero David Ortiz, y tras obtener la libertad condicional, murió baleado en el sector de Herrera, Santo Domingo Oeste, según la Policía Nacional, en supuestos vínculos con el narcotráfico.
De manera paralela, también presenta testimonios de personas que han sido favorecidas con libertad condicional, medio libre o suspensión de la pena, a los cuales la reclusión les transformó, les hizo mejores seres humanos, al tiempo que se describen los desafíos que enfrentan y las propuestas de actores del sistema de justicia y la sociedad para dar respuesta a los problemas que afrontan al momento de reinsertarse en la sociedad.
En ese sentido, la jurisdicción que se tomó como referencia para este reportaje fue el tribunal de Ejecución de la Pena de San Cristóbal con sede en Baní, el cual dio una segunda oportunidad a mujeres y hombres que fueron condenados por asesinato e intento de asesinato, tráfico de drogas, asociación de malhechores para cometer robo, homicidio, y otros delitos.
En Baní se otorgaron casi 500
Pese a que la judicatura informó que no tiene los datos estadísticos que permitan establecer los privados de libertad beneficiados por los tribunales con una medida distinta a permanecer en la cárcel, el juez José Manuel Arias Martínez ofreció números que podrían servir de parámetro del volumen de sentenciados que salen de las cárceles bajo distintas modalidades de cumplimientos de la pena.
El magistrado señala que ha concedido alrededor de 300 libertades condicionales a personas que primero cumplieron con la mitad de la condena, el penal certificó su buena conducta, resarcieron los daños, y presentaron un buen garante, como establece la Ley 164-80 sobre Libertad Condicional.
Dianira Cavero, condenada a 20 años por tráfico internacional de drogas, asegura que recuperó su vida “mi familia, mi hijo, la comunicación”, al ser favorecida con una segunda oportunidad.
Cavero narra que se dio la coyuntura para regresar a su natal Perú, donde su familia la espera desde hace once años, sin embargo, prefirió quedarse en el país y cumplir con el resto de la pena, como agradecimiento a la segunda oportunidad que le otorgó el tribunal.
“Si no cumples, revocamos, si cumples, te apoyamos. ¿Porque qué es lo que queremos? Promover la reinserción y reducir la reincidencia”, enfatizó el juez Arias Martínez.
El magistrado ha otorgado más de 150 medios libres, o salidas temporales que se dan para que en determinados días de la semana los internos salgan para fines laborales, familiares, educativos o sociales, y los días restantes regresen a dormir en el penal.
La Fiscal Titular del Distrito Nacional, Rosalba Ramos, explicó que con el medio libre, considerado como un período de prueba, de conformidad con la Ley 113-21 que rige el Sistema Penitenciario, la persona sigue cumpliendo la pena, pero se busca facilitar el proceso de reinserción social.
Para ser beneficiado con una de las modalidades de cumplimiento distintas a la prisión, los privados de libertad y de sus derechos civiles y políticos deben reunir una serie de requisitos contemplados en las normativas que rigen la materia, sin embargo, reunir todos los requisitos no necesariamente significa que se otorgará el medio libre una vez solicitado.
Rafael Báez, exjuez de Ejecución de la Pena, señala que se evalúan otros aspectos.
“Está muy a opción del juez, es una guía para el juez establecer si procede en ese momento o no, en muchos casos, por la naturaleza, la magnitud de los crímenes y la respuesta punitiva que fue la pena, en ese caso, si no se han cumplido esas funciones primordiales entendemos que es muy riesgoso poner a la persona en el medio libre a ese tiempo”, explicó Báez.
Encargado de finca y vendedor
Entre los más de 150 internos que cumplen un medio libre, se encuentra Miguel Ángel Holguín, sentenciado 20 años por asociación de malhechores. Él afirma que su comportamiento en la prisión y la postura de su querellante, fueron decisivos para obtenerlo.
A su salida de la penitenciaría, Holguín está a cargo de la finca de su tío, quien se encuentra convaleciente de salud . Con visible emoción y orgulloso de sí mismo, resalta su evolución como ser humano y se autodefine como un nuevo hombre a su salida de la penitenciaría, reconociendo su estancia como reo, como una estación en su vida pero un el destino final.
“Yo soy encargado de todo, yo soy el capataz, yo hasta le cocino a los trabajadores, cuando van a cortar yo soy que estoy ahí, pero aparte de eso tengo una rutica ahí en Azua de vender pan en un motor, en las tardecitas salgo a vender pan” relató Holguín.
Si Holguín no cumple con las condiciones impuestas por el tribunal, perderá el beneficio y deberá cumplir con la pena en prisión.
Aunque no fue posible obtener el número de medios libres otorgados por el Poder Judicial, la Procuraduría General de la República informó mediante una nota de prensa publicada en el sitio web institucional, que entre 2012 a 2023, Ejecución de la Pena otorgo 6,751 salidas temporales en los distintos recintos penitenciarios del país.
La suspensión que le permitió seguir negocio
La suspensión de la pena es un mecanismo de cumplimiento de condena. El tribunal puede disponerla de manera parcial o total, cuando la sentencia es de cinco años o menos y si el imputado no tiene antecedentes penales.
El Poder Judicial tampoco dispone de esa data.
Edward Lara fue beneficiado con la suspensión de una pena de dos años de prisión tras ser hallado culpable de causar golpes y heridas en medio de un conflicto social. Antes de su condena, Lara estuvo preso de manera preventiva durante siete meses, tiempo que usó para educarse con cursos técnicos. Ser favorecido con esa modalidad le devolvió la oportunidad de estar al frente de su negocio de limpieza de muebles, que pese a no cerrar las puertas durante la reclusión, asegura que funciona mejor en su presencia.
