El Concejo de Regidores del Ayuntamiento de Sosúa declaró al ingeniero y empresario hotelero Luis López Ferreira como “hijo adoptivo” del municipio en reconocimiento a su dedicación y “contribución al desarrollo de la comunidad” desde que construyó el hotel Casa Marina en 1988 y es hoy el mayor establecimiento de la zona y de la ciudad con 674 habitaciones.
López, nativo de Tenares y egresado como ingeniero de la Universidad Católica Madre y Maestra recibió el cuadro con la resolución de manos de Wilfredo Olivence, alcalde del municipio, y la presidenta del Concejo de Regidores, Cristina Sánchez.
Olivence, al ponderar la decisión, dijo que el nuevo hijo de Sosúa “ha desarrollado una labor de impacto social que encarna los valores de solidaridad y convivencia que la Constitución promueve como fines esenciales del Estado”.
Señaló que es un “deber moral” del gobierno municipal reconocer los aportes de personas como López quien, aunque nació “fuera de estos linderos, han decidido sembrar sus esfuerzos, inversiones y talentos a Sosúa, integrándose plenamente al tejido social y económico de Sosúa”.
La resolución destaca que es un ciudadano que “ha desarrollado una labor de impacto social que encarna los valores de solidaridad y convivencia” que promueve la constitución dominicana.
Manuel Quiterio Cedeño, quien habló sobre la historia de Luis López en Sosúa, recordó que inicialmente junto a sus socios, adquirieron un solar en el centro de la ciudad junto al mar, y se construyó un residencial con 36 apartamentos, que luego fue convertido en un hotel de 66 habitaciones, el Casa Marina, y abrió sus puertas en 1988.
