El presidente Luis Abinader en su discurso de rendición de cuentas valoró la seguridad que afirma hay en la frontera y dijo que ya no es un espacio abandonado. Igualmente resaltó la estrategia de política exterior y afirmó: “Aquí no practicamos una diplomacia de declaraciones, practicamos una diplomacia de soluciones”.
“Durante el año 2025, la República Dominicana ejerció una diplomacia coherente con sus valores democráticos y alineada con sus intereses nacionales”, apuntó.
“Un Estado serio no se mide solo por cómo actúa dentro de sus fronteras, sino cómo protege a su gente fuera de ellas. La primera responsabilidad de la política exterior dominicana es la protección de nuestros compatriotas en el exterior. Durante el último año, el Estado dominicano fortaleció la asistencia y protección a nuestras comunidades en el exterior, gestionando decenas de miles de servicios consulares, legalizaciones y casos de asistencia humanitaria, porque los dominicanos y dominicanas en el exterior no son una estadística: son parte viva de la nación”, dijo.
En materia bilateral, Abinader dijo que el país recibió visitas oficiales de primer nivel, hecho que refleja el reconocimiento internacional al liderazgo dominicano en la región.
“Representantes del más alto nivel de los Estados Unidos, América Latina, Europa y África reafirmaron a la República Dominicana como socio estratégico en temas clave como la seguridad regional, la lucha contra el crimen transnacional y la búsqueda de una salida sostenible y eficaz a la profunda crisis haitiana”, expresó.
En el plano multilateral, el jefe del Estado dijo que la diplomacia dominicana tuvo un rol activo y decisivo.
“Nuestro país contribuyó de manera directa al consenso que permitió la aprobación, en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de una resolución histórica para fortalecer la respuesta internacional frente a la crisis de seguridad en Haití, transformando la misión existente en una fuerza con mandato robusto para enfrentar a las bandas armadas”, valoró.
Resaltó que también por iniciativa de la República Dominicana, la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente adoptó la primera resolución global sobre el impacto del sargazo, colocando un problema que afecta directamente a nuestras costas y economías insulares en la agenda ambiental internacional. Hoy, un desafío caribeño es reconocido como un reto global, gracias al trabajo diplomático sostenido de nuestro país”, resaltó.
Abinader expresó que la República Dominicana es un país pequeño en tamaño, pero grande en credibilidad y que multiplica su influencia.
“Hemos avanzado en una reforma profunda y largamente esperada: la profesionalización de la carrera diplomática. Por primera vez en más de una década, se celebró un concurso público y transparente de ingreso al servicio exterior, fortaleciendo una Cancillería basada en el mérito, la formación y la ética”, afirmó el gobernante.
Dijo que la estrategia del gobierno en materia de política exterior es desarrollar una diplomacia profesional, moderna y con vocación de Estado. “Una diplomacia que defiende la soberanía sin estridencias. Ese es nuestro aporte al mundo. Y, sobre todo, nuestro compromiso con las generaciones que vienen”, puntualizó.
Red de puertos secos en la frontera
Abinader resaltó el avance en la construcción de la segunda fase de la verja perimetral inteligente, con 13.5 kilómetros en construcción, que integra infraestructura física, tecnología y capacidad operativa para garantizar orden, control y presencia permanente del Estado en la frontera. “Para responder a ese desafío, iniciaremos el proyecto logístico más importante jamás concebido para la zona fronteriza: una red de puertos secos”, resaltó.
