Previo a Elsa, la ribera del ozama lucía en calma

Una señora en Los Tres Brazos posa en la entrada de su humilde vivienda en las cercanías del río.

La ribera del río Ozama lució ayer en calma previo a la llegada del huracán Elsa, que mantiene su trayectoria hacia la costa sur del país.

Varios sectores que tienen como límite las aguas de este río se observaron en el pleno desarrollo habitual de sus actividades.

Algunos de los lugareños de sectores como El Dique, Los Tres Brazos, La Ciénaga y Los Guandules estuvieron haciendo los quehaceres del hogar como lavar, fregar y cocinar para avanzar esas tareas antes del fin de semana.

Otros ciudadanos conversaban desde una esquina con sus vecinos de una forma despreocupada.

Al reporteros de elCaribe preguntarles sobre el paso de Elsa por el país y su aproximación hacia las costas dominicanas, muchos coincidieron en desconocer la existencia de la tormenta, que ya se convirtió en huracán.

“Yo vi que estaba nublado, pero no sabía que era porque viene un huracán. Como quiera uno tiene que quedarse en la casa aunque truene y pase lo que pase, para que después los ladrones no nos lleven hasta los zinc”, expresó Wander Xavier, un residente de El Dique.

Ciudadanos acondicionan su hogar

Mientras que en la ribera del río Ozama, específicamente en la zona de Los Tres Brazos, los ciudadanos acondicionaron sus hogares para la llegada.

Josefa González, dueña de un pequeño colmado, ubicado en la calle de San Marcos, expresó su preocupación ante la llegada de Elsa.

La dama dijo que justo esta semana una de sus hijas que vive al lado de su casa, a unos pasos de río dará a luz, por lo que teme que sea bajo tal escenario climático.

“Yo no temo por mí, sino por mi hija que está embarazada y en los próximos días dará a luz. Tú te imaginas que con el huidero que se arma cuando hay ese mal clima que esa muchacha se le ponga mala a uno aquí con estas condiciones”, deploró González.

Sobre el colmado, dijo que suele colocar su pequeño frízer encima de varios huacales para que el agua del río no lo afecte, así como también su cama, gabinete y su ropa.

Las casas de Josefa y la de su hija son una de las tantas que están enumeradas para cuando se realice un eventual desalojo de la zona.

El pasado primero de junio este diario realizó un reportaje entorno a la situación de estas personas que viven en la orilla de este río y destacó que en cada inicio de la temporada ciclónica les revive el deseo de ser desalojados y trasladados a un espacio seguro y digno, pero de forma permanente.

Ribera del río Ozama del lado de El Dique.

Drenajes tapados

Decenas de personas que viven en la parte alta de esos barrios dijeron que aunque sus casas no se inundan ante la ocurrencia de una vaguada o tormenta tropical, los drenajes suelen taparse por la basura, lo que provoca grandes charcos que perduran por días y hasta semanas.

Las alertas tienen diferentes significados

Las autoridades de socorro explican que lo importante de cada alerta es que la población siga las recomendaciones de lugar. La alerta amarilla significa que se tomarán acciones más específicas como los procesos de evacuación, especialmente para las personas que viven cerca de corrientes de agua por lo que tienen que tener mayor vigilancia. La roja indica que se está ante un llamado de “emergencia final”.

Este es el llamado más serio de todos y señala que la población debe estar asegurada en un albergue o en una casa identificada por la persona. Mientras que la verde señala que se debe estar atento a la ocurrencia de los fenómenos.

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