Trastornos mentales y drogas detonan ola violencia contra niños

Psiquiatras piden intervenir comunidades con programas preventivos de salud mental, alertan sobre crisis familiar

Los trastornos mentales y la influencia de drogas son caldo de cultivo de riesgo infantil
Los trastornos mentales y la influencia de drogas son caldo de cultivo de riesgo infantil
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Detrás de la ola de violencia que golpea con fuerza a la niñez de la República Dominicana, expresada en agresiones, abusos e infanticidios, en el fondo se esconde una problemática de trastornos mentales, consumo de sustancias psicoactivas y problemas psicosociales que son detonantes para las familias “rotas” o disfuncionales.

Los psiquiatras Francis Báez y José Miguel Gómez ofrecen una lectura clínica y social sobre los hechos de violencia contra niños en el seno familiar ocurridos en las últimas semanas, situación que consideran, alarmante y que debe ser intervenida con rapidez.

La doctora Báez explica que en algunos de estos casos se aprecia el típico cuadro de pacientes con trastornos mentales, y en otros el efecto del abuso de drogas.

“El consumo de sustancias psicoactivas lleva a alucinaciones, tanto auditivas, visuales, así como a ideas delirantes y a escuchar voces de comandos que dan órdenes”, indica la especialista.

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Uso normalizado de sustancias psicoactivas en barrios dominicanos

Báez observa en el país se ha normalizado el uso de sustancias psicoactivas, desde el alcohol hasta la marihuana, cocaína, éxtasis y todas las drogas sintéticas, de las cuales, se evidencia un alto consumo en muchos de nuestros barrios.

Ante esta realidad, Báez advierte que los niños son altamente vulnerables, puesto que muchas de las personas que usan estas sustancias, tienen hijos pequeños, que no pueden defenderse ni valerse por sí mismos.

“Entonces los niños se despiertan, lloran porque tienen cualquier gasecito, cualquier dolor, porque están orinados, porque tienen hambre o lo que sea, y esos padres que están sometidos al consumo de sustancias tienen una baja tolerancia y lo que van a provocar entonces es una impulsividad o agresividad hacia ellos”, advirtió. Por otro lado, tenemos las personas que tienen un problema de salud mental, cuenta.

En claves

  • En República Dominicana se ha normalizado el consumo de sustancias como alcohol, marihuana, cocaína, éxtasis y otras drogas sintéticas en numerosos barrios.
  • La psiquiatra Francis Báez explica que dicho consumo puede llevar a alucinaciones auditivas y visuales, ideas delirantes y órdenes imaginarias, lo que eleva significativamente el riesgo de violencia hacia niños por parte de adultos impulsivos.
  • Los niños quedan en situación de extrema vulnerabilidad; los padres bajo influencia muestran baja tolerancia, reaccionan con impulsividad y pueden agredir ante situaciones cotidianas como llanto o incomodidad del niño.

“Esas personas inmediatamente comienzan a romper con la realidad, entran en su mundo, sea de delirio, sea de depresión mayor o idea nihilista, de ideas de que la vida no tiene sentido, y entonces arrastran a todo lo que está a su alrededor”, alerta.

No tiene dudas de que la señora que envenenó a sus tres hijos y luego se suicidó fue una paciente psiquiátrica, que en su delirio tomó la terrible decisión de quitarles la vida, con la idea distorsionada de que ellos no atravesaran lo que ella pasó. “Como ella escribe en la carta…no soportó más esa tortura, la tortura de su mente de sus delirios, de lo que llegaba a su cabeza, porque para ellos sus alucinaciones y la voz que oyen es una verdad”, sostuvo.

Reconociendo al victimario

La psiquiatra Francis Báez identifica algunas señales que pueden alertar cuando se está frente a una persona con trastornos mentales que está a punto de detonar en una crisis, y así tomar las acciones preventivas y evitar hechos lamentables.

Por lo regular, estos pacientes tienen la mirada perdida, están muy callados o se muestran sospechosos, sienten que les quieren hacer daño y por lo general presentan insomnio.

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“Entonces, si la familia sabe cuándo su paciente tiene crisis, cuídelo. Yo misma he separado padres de hijos, niños de madres, porque cuando están en crisis, para los niños esto es un gran peligro.

En tanto, cuando el problema no es de salud mental sino de uso de sustancias psicoactivas, la doctora Báez exhorta a prestar atención a las manifestaciones siguientes: se ponen irritables, por todo pelean, no duermen y se notan acelerados.

“Entonces, la madre no puede confiar en esta pareja ni el padre si sabe que hay un consumo, si sabe que hay un trastorno de conducta. Estas son las señales para nosotros proteger, porque lamentándolo mucho, los que van a sufrir son los más vulnerables”, alerta.

No obstante puntualiza en lo siguiente: “Yo dudo que la madre de los tres niños, fuera una consumidora de sustancias. Yo creo que ella tenía un trastorno psiquiátrico que estaba alucinando. Mientras yo no veo lo mismo en el padre que asfixió al niño de un año y ocho meses ni en el padre que le dio 120 estocadas con el clavo al niño”.

Omar José Cabrera, padre de los tres niños envenenados por su madre.

Señales de un niño que sufre

¿Cómo podemos darnos cuenta en la escuela, en el barrio o entre familiares más cercanos, de que un niño está siendo maltratado o abusado?, pregunta elCaribe.

Tienen señales de violencia en su cuerpo, en ocasiones usan ropas largas para que no vean el maltrato en sus brazos y piernas, pero también son niños que comienzan a apagarse, a estar tristes, a estar algo alejados o se vuelven muy rebeldes, destaca la especialista.

Explica que la depresión en estos niños se traduce en rebeldía; niños que no quieren llegar a su casa o que rechazan al padre o a la madre que los maltrata.

Explica que en estas circunstancias, el orientador o psicólogo escolar, docentes y los familiares deben estar atentos a estos síntomas. “La familia juega un papel importante en la salud mental y la familia tiene que empoderarse de sus enfermos mentales, ver cuando hay síntomas de alerta y llevarlo a los centros hospitalarios que en todos tienen psicólogos y en el 90% hay psiquiatras aunque sea uno para ser tratado porque tenemos que prevenir”.

La psiquiatra Francis Báez sostiene que los hechos violentos producen un efecto dominó en los más vulnerables. En ese sentido, exhorta a los medios de comunicación a no publicar imágenes crudas o presentar narraciones explícitas sobre estos casos, “porque otros que están bajo sustancias, entonces se están desensibilizando y también pueden seguir el efecto dominó”.

El doctor José Miguel Gómez, médico psiquiatra, califica de alarmante, las manifestaciones violentas de los problemas de salud mental en la República Dominicana. “Es preocupante que en los últimos meses ocurran hechos lamentables dentro del vínculo de la familia, siendo la familia el primer espacio de protección, el primer espacio de sanación, el primer espacio donde tú tienes la oportunidad para el desarrollo sano” expresa.

Víctimas involuntarias de contextos tóxicos

De acuerdo con el también pasado presidente de la Sociedad Dominicana de Psiquiatría, esto habla de una sociedad con trastornos mentales que tiene graves problemas en el orden de la convivencia, en la dinámica de familias y parejas y ciudadanos sanos.

“Sin embargo, en las familias es que están ocurriendo las tragedias más graves, como infanticidios, abusos sexuales, violencia contra la mujer y contra los niños, homicidios dentro del entorno familiar lo cual te habla de unos indicadores de que la familia en República Dominicana y en el mundo, se habla del impacto de familias en crisis”, señala.

“La mayoría de nuestras familias en los sectores pobres, de pobreza extrema, son familias rotas, familias disfuncionales y familias matrifocales. Entonces preocupa mucho los problemas de salud mental que se están dando en esos sectores”, subraya. El psicoterapeuta precisa que en la mayoría de los sectores donde ocurren estos hechos de violencia, hay indicadores de vulnerabilidad; y en muchas de estas familias pobres y disfuncionales con problemáticas conflictivas no resueltas, se da un proceso en escalada que los especialistas llaman como indefensión aprendida.

Las personas que están en indefensión aprendida dentro de la marginalidad y la pobreza estructural, según señala, son personas que viven indefensas, carecen de fortaleza emocional, resiliencia o capacidad para resolver sus conflictos, dado que vienen de un proceso de deterioro emocional, de impotencia, de frustración, de desesperanza, de no encontrar soluciones a las problemáticas psicosociales y personales que les afectan.

Necesidad urgente de intervención comunitaria e institucional

“Cuando una persona vulnerable tiene una condición de vulnerabilidad en salud mental por depresión, y ha tenido maltrato recurrente muchas veces esa persona entra en un proceso disociativo o en un proceso inadaptativo o en un proceso de psicosis breve donde busca soluciones que no son las más sanas ni las más equitativas. Entonces, es un problema de salud mental en términos de las comunidades” precisa.

Al ponderar los últimos casos de violencia intrafamiliar, sostuvo que cada acontecimiento tiene indicadores y variables particulares; en algunos casos madres con trastornos mentales, en otros con temas de adicciones y de abusos, además de los factores psicosociales. “Entonces estamos hablando de que si tú los ves todos, entran dentro de las problemáticas de salud mental, porque tanto droga como psicosis, como esquizofrenia, como trastorno de la conducta grave, como el mal manejo de la vida, el trastorno de control de los impulsos o problemas de psicosis breves o indefensión aprendida y vulnerabilidad social hablan de problemas de salud mental”,agrega.

Salud mental

Salud Pública puede implementar programas preventivos en comunidades con los lideres comunitarios”
Francis Báez
Psiquiatra
En República Dominicana y en el mundo, se habla del impacto de familias en crisis”
José Miguel Gómez
Psiquiatra

Frente a estos alarmantes indicadores de salud mental, el doctor Gómez motiva a buscar soluciones rápidas a nivel comunitario, con énfasis en la información, la sensibilización y mayor acceso a los servicios de salud mental.

Tras ponderar que la salud mental es un problema de todos, precisa que en la búsqueda de soluciones deben participar el Estado, la iglesia, las universidades, las junta de vecinos y centros comunitarios.

“Hay que abordar el tema porque hay serios problemas en salud mental en República Dominicana porque ha habido un incremento de la violencia, de los feminicidios, más mujeres maltratadas, más niños abusados y maltratados y más personas afectadas dentro del núcleo familiar”, plantea.

“Ahora mismo ha hablado el Ministro de Salud y el Director Nacional del Servicio Nacional de Salud, son los actores que le están llevando al Presidente la salida de la problemática de salud mental y han dicho que van a abordar un relanzamiento de la salud mental con temas puntuales. Esa es la urgencia y eso es lo que esperamos. La ciudadanía está esperando respuesta en salud mental”, concluye Gómez.

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