El Gobierno de la República Dominicana rechazó este jueves el ataque aéreo ejecutado por Israel en Doha, capital de Catar, con el que buscaba eliminar a integrantes de la delegación negociadora de Hamás.
En un comunicado publicado en sus redes sociales, el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) expresó que la acción constituye una violación a la soberanía de Catar y del derecho internacional.
Llamado al diálogo para lograr la paz
La cancillería afirmó que la República Dominicana solo logrará resolver los conflictos internacionales mediante un diálogo sostenido y persistente, nunca con la violencia.
Con esta postura, República Dominicana se suma a otras naciones que han condenado el bombardeo, el cual generó preocupación en la comunidad internacional por la seguridad de las negociaciones de tregua en Gaza.
El ataque en Doha
El incidente ocurrió el martes, cuando un misil impactó contra una edificación en la que se encontraba la delegación de Hamás analizando la última propuesta de Estados Unidos para alcanzar un alto al fuego.
Hamás confirmó la muerte de cinco de sus miembros, además de un policía catarí. Catar, junto a Egipto y Estados Unidos, actúa como mediador en las negociaciones de paz y acoge al buró político del grupo palestino.
Reacciones internacionales
El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó lo ocurrido y lo describió como una “flagrante violación de la soberanía catarí”.
Por su parte, Israel defendió la operación en el Consejo de Seguridad de la ONU, señalando que los dirigentes de Hamás eran “cerebros del terrorismo” y advirtiendo que continuará persiguiéndolos en cualquier lugar.
La Casa Blanca, aunque calificó de “desafortunado” el ataque, admitió que fue notificada con antelación por Israel y sostuvo que eliminar líderes de Hamás representa un “objetivo loable”.
Catar, pieza clave en Medio Oriente
Catar ejerce un rol central como mediador en el conflicto de Gaza, mantiene una alianza estratégica con Estados Unidos y alberga la mayor base de operaciones de la Fuerza Aérea estadounidense en la región.
Este ataque se produce apenas tres meses después de la ofensiva de Irán contra Catar, episodio que derivó en una guerra de doce días entre Teherán y Tel Aviv.
