Santiago.- Los familiares de las cinco víctimas de La Barranquita, muertas a manos de agentes policiales, protestaron para rechazar las medidas de coerción contra los 11 integrantes del cuerpo del orden implicados.
Durante una manifestación, deploraron la decisión judicial que solo dictó prisión preventiva para cuatro de los agentes, imponiendo a los demás medidas consideradas como una burla.
A más de un mes del trágico suceso y tras la imposición de medidas de coerción a los involucrados, madres, esposas, hijos y demás parientes de los fallecidos se congregaron para expresar su indignación por la debilidad de la justicia.
El dolor de la pérdida es palpable, un crimen tan atroz que perciben como impune. Cuentan el drama que viven cuando los hijos de los hoy occisos preguntan por sus padres.
Deploraron la debilidad con la que la justicia impuso prisión preventiva de tres meses solo a cuatro de los 11 involucrados, mientras que al resto se les aplicó presentación periódica, garantía económica y orden de alejamiento de los familiares de las víctimas, gozando de una libertad condicional que, a su juicio, no merecen.
Estas familias recibieron el respaldo del movimiento Madres de Fe en Busca de Justicia, un grupo de mujeres que también ha sufrido la pérdida de un hijo de manera violenta, en algunos casos a manos de agentes del orden.
Los parientes de Julio Alberto Gómez (La Tabla), de 28 años, Edward Bernardo Peña Rodríguez, de 35 años, y José Vladimir Valerio Estévez, de 25 años, tres de los cinco fallecidos, se reunieron en las inmediaciones del monumento a los Héroes de la Restauración, donde manifestaron su sed de justicia.
