Santiago. Brendaly Núñez denunció que su hija de apenas siete años fue víctima de una brutal agresión física y un trato humillante presuntamente cometido por el joven basquetbolista Delvin Romero Rosario, contra quien reclama una actuación firme y urgente del Ministerio Público.
La madre relató que la menor habría sido golpeada en distintas partes del cuerpo y atacada con un objeto de madera, y también aseguró que el denunciado le introdujo la cabeza en un inodoro, un acto degradante que habría dejado a la niña aterrorizada.
Fotografías presentadas por la familia muestran golpes y lesiones visibles en el rostro de la menor, estas imágenes, junto con conversaciones telefónicas, mensajes y otros documentos, fueron entregadas a las autoridades como posibles evidencias para sustentar la denuncia.
Dolor permanente
“Le dio con un palo y le metió la cabeza en el inodoro, mi hija tiene golpes hasta en la cara”, manifestó Núñez, visiblemente afectada al narrar de manera indignante lo que presuntamente sufrió la pequeña.
La denunciante explicó que mantenía una relación de aproximadamente un año con Romero Rosario, circunstancia por la cual le permitió acercarse a su hija, al considerar que podía confiar en él, ahora asegura sentirse traicionada y profundamente preocupada por las consecuencias físicas y emocionales que este episodio pueda provocar en la niña.
Cronología
Según la madre, la menor habría contado lo sucedido después de que las agresiones se produjeran porque supuestamente no quería continuar cerca del joven. La denunciante sostiene que el señalado habría intentado desacreditar el relato de la niña, alegando que esta mentía ante sus familiares.
Núñez también afirmó que informó sobre la situación a la madre del denunciado y posteriormente acudió ante el Ministerio Público para formalizar el caso. Sin embargo, expresó temor de que el joven sea dejado en libertad pese a las evidencias que asegura haber depositado.
“Ellos tienen las fotografías, las conversaciones y todo lo que estaba pasando, yo solamente quiero que investiguen y que no lo suelten”, reclamó.
La mujer cuestionó, además, el trato recibido durante el proceso judicial. Alegó que los familiares del denunciado pudieron acceder a determinadas áreas mientras ella y sus acompañantes enfrentaron dificultades para participar como parientes de la víctima.
El caso requiere una investigación especializada y con enfoque de protección infantil, así como evaluaciones médicas y psicológicas que permitan documentar las lesiones y establecer el impacto emocional causado a la menor.
Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido públicamente su versión sobre la situación procesal del denunciado ni sobre las diligencias practicadas. Los señalamientos deberán ser comprobados durante la investigación, respetando el debido proceso.
Mientras el expediente avanza, Brendaly Núñez pide que la voz de su hija sea escuchada y que el caso no quede impune. Por razones legales y de protección, se reserva la identidad y cualquier información que permita identificar a la menor. Núñez dijo sentirse desprotegida y confundida ante las informaciones recibidas durante el proceso y manifestó temor de que las circunstancias familiares de la víctima sean utilizadas.
Entidades mantienen el silencio
Hasta el momento, el Ministerio Público no ha ofrecido públicamente detalles sobre la situación procesal de Romero Rosario ni sobre las diligencias practicadas. Tampoco se conoce una declaración del joven o de sus representantes legales respecto de las acusaciones. Los señalamientos deberán ser comprobados mediante una investigación especializada, respetando la presunción de inocencia y el debido proceso.
