El Gobierno de El Salvador busca establecer un canal de negociación con bandas criminales de Haití para lograr la liberación de cuatro militares salvadoreños desaparecidos tras una emboscada, antes de considerar una respuesta militar de mayor alcance, según una publicación del diario estadounidense The Wall Street Journal (WSJ).
De acuerdo con el medio, que cita a una persona involucrada en las labores de rescate, el presidente Nayib Bukele intenta encontrar una vía para recuperar a los uniformados con vida antes de ordenar acciones más severas contra las organizaciones criminales.
Los cuatro militares formaban parte de un equipo de técnicos aeronáuticos desplegado en Haití como integrante de la Fuerza de Represión de Pandillas, una misión respaldada por las Naciones Unidas para apoyar a las autoridades haitianas ante la expansión de los grupos armados.
Su desaparición se produjo luego de un ataque contra el vehículo blindado en el que se desplazaban en Croix-des-Bouquets, localidad situada a unos 14 kilómetros al noreste de Puerto Príncipe.
Según las informaciones difundidas, los uniformados regresaban a su base después de comprar alimentos cuando quedaron atrapados en medio de un escenario de violencia entre bandas criminales. Las Fuerzas Armadas salvadoreñas indicaron que el vehículo se incendió durante el intenso tiroteo.
Operativos de rescate bajo fuego
Tras el ataque, las fuerzas salvadoreñas desplegaron helicópteros militares para apoyar las labores de búsqueda y rescate. Sin embargo, los disparos de los grupos armados y los incendios registrados en la zona dificultaron las operaciones aéreas.
En un comunicado, las autoridades militares de El Salvador señalaron que la intensidad de los enfrentamientos y las condiciones de seguridad impidieron completar el intento inicial de rescate.
El presidente Bukele también difundió imágenes de vehículos blindados avanzando por una carretera con barricadas incendiadas, mientras una excavadora retiraba obstáculos para facilitar el paso de las unidades.
De acuerdo con el experto independiente de las Naciones Unidas en derechos humanos para Haití, William O’Neill, el ataque habría ocurrido en un territorio bajo influencia de dospoderosas organizaciones criminales: Chen Mechan, también conocida como Perro Malo, y 400 Mawozo.
O’Neill señaló que Chen Mechan habría encabezado la emboscada con el respaldo de 400 Mawozo. No obstante, todavía no estaba claro qué grupo mantenía bajo su control a los militares ni dónde se encontraban.
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Bukele advierte sobre una respuesta más severa
Ante la falta de resultados en las gestiones para localizar a los cuatro uniformados, Bukele dirigió un mensaje en criollo haitiano a los líderes de las bandas criminales, en el que advirtió sobre las consecuencias de mantenerlos cautivos.
El mandatario sostuvo que los salvadoreños cumplían funciones de apoyo aéreo y no participaban directamente en operaciones de combate.
En su mensaje, advirtió que el ataque registrado no sería comparable con lo que podría ocurrir si los militares no eran recuperados con vida. También afirmó que El Salvador había logrado desarticular estructuras criminales en su territorio y que tenía capacidad para enfrentar organizaciones similares en Haití.
Pese a las advertencias, las gestiones para establecer contacto con las bandas no habían producido resultados, según la información publicada por el WSJ. Las fuerzas de seguridad también habían encontrado resistencia armada al acercarse a posiciones controladas por los grupos criminales.
Estados Unidos respalda las labores de búsqueda
El Gobierno estadounidense expresó su apoyo a las operaciones para localizar a los militares desaparecidos. El embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, manifestó que Washington ofrecía pleno respaldo a El Salvador en medio de la crisis.
Funcionarios salvadoreños y estadounidenses consideran que los cuatro uniformados podrían haber sobrevivido a la emboscada, aunque especialistas en seguridad han advertido que también existe la posibilidad de que hayan muerto.
Hasta el momento, según el reporte del medio estadounidense, no se había confirmado el paradero de los militares ni se habían recibido exigencias de rescate.
La prioridad del Gobierno salvadoreño sigue siendo conseguir su liberación, mientras evalúa sus próximos pasos ante la resistencia de las bandas criminales y el riesgo de que la operación derive en una escalada militar en territorio haitiano.
