Santiago.-Entre precariedad, falta de personal, en los tres años que tiene operando la Casa Comunitaria de Justicia en el sector La Joya ha atendido más de 19 mil 263 usuarios, logrando reducir los niveles de conflictos.
Tan solo desde agosto del 2012 a diciembre del 2014, un total de 13, 638, la mayoría acudieron a dirimir sus diferencias, algunas de amenas, conflictos de pareja y repartición de bienes.
Para reducir los niveles de violencia, iniciaron un programa denominado “La Casa en el Barrio”, en la que ofrecen charlas a familias y juntas de vecinos.
Yajaira Castellanos, directora desde hace siete años de la institución, dijo que no cuentan con el personal suficiente para la demanda que tiene la Casa Comunitaria, debido a que ofrecen servicios gratuitos a la población.
“Hemos tenido que realizar jornadas de orientación, con el apoyo de colaboradores de otros centros. No tenemos personal suficiente y tenemos que postergar las citas por mucho tiempo. Los casos de fiscalía, trabajamos los lunes, miércoles y viernes” expresó Castellanos.
El proyecto es impulsado por Participación Ciudadana, en conjunto con organizaciones sociales, tiene como objetivo la prestación de servicios judiciales, municipales y de cualquier otra instancia del Estado destinada a garantizar derechos ciudadanos.
Los usuarios del citado programa se quejan de que sus procesos demoran mucho tiempo, “venimos a la Casa Comunitaria porque no tenemos dinero pagar abogados privados y porque nos dan la orientación debida”, expresó Cirilo Linares, quien acudió al centro por conflictos de pareja.
La casa Comunitaria está integrada por un departamento de fiscalía, orientación, mediación, dirección y una secretaría, la Casa Comunitaria de Justicia realiza jornadas de medicación por cita, llegando a atender hasta 50 usuarios en un mismo día. Tan solo el mes de junio fueron mil 349 los usuarios.
Natalia Berroa, encargada del departamento de mediación de la entidad dijo que los principales problemas que tienen que atender son conflictos de pareja. Mientras, que en el área fiscal, los casos más comunes son amenazas y repartición de bienes.
