Santiago. El Juzgado de Atención Permanente del Distrito Judicial de Santiago dictó tres meses de prisión como medida de coerción a los integrantes de la supuesta banda de sicarios apresada el sábado.
La disposición coercitiva fue tomada por la jueza actuante Giselle Naranjo, quien impuso tres meses al profesor universitario Wiliam Gregorio Mejía Chalas, alias Fausto, a quien sindican como autor intelectual del intento de asesinar a un abogado y a su defendida en una litis judicial.
Los otros implicados son Daury Manuel Encarnación de la Rosa, Fernando Henríquez Tomas, Carlos Andrés Vásquez Rocha y Rafael Augusto Mora Ramírez, alias El Menor, así como el taxista Pedro Ismael Hernández Hernández, a quien le impusieron una garantía económica de cien mil pesos.
Según un informe policial, la banda que fue desmantelada había sido contratada por Mejía Chalas para asesinar a su ex suegra Aura Modesta Santana Reyes, y a su representante legal, el abogado Cristian Eduardo Perelló Aracena, por una litis judicial que por separación de bienes y la custodia de su hija de tres años de edad, mantiene con su ex esposa Patricia Salcé, quien se encuentra residiendo fuera del país.
Mejía Chalas, un intelectual con maestría en filosofía, ex catedrático de la Universidad Católica Madre y Maestra, y actual profesor de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, acordó un monto de 300 mil pesos con Carlos Andrés Vásquez Rocha, para ejecutar el plan, y había abonado la suma de 150 mil pesos a Rafael Augusto Mora Ramírez, alias El Menor.
Además se determinó en otras ocasiones, Mejía Chalas había pagado la suma de 200 mil pesos para ejecutar dicho plan de asesinato.
El informe del coronel Lorenzo Morillo, vocero de la uniformada, indica que los malhechores Carlos Andrés Vásquez Rocha y Fernando Henríquez Tomas, junto al taxista Hernández Hernández, se encontraban hospedado en el Hotel Plaza Monumental desde hace varios días planificando el crimen, y que al salir a ejecutarlo, una unidad preventiva asignada al destacamento policial de la Plaza Valerio los apresó al verlos con perfil sospechoso, y que les hallaron datos impresos con dirección y fotografías de las víctimas.
