La temporada muerta es puro formalismo en la NBA. El columpio de emociones que nos hizo vivir la liga norteamericana durante su receso no fue más que un aviso de lo interesante que estará la temporada que arranca hoy.
Hay tanto por donde cortar, que a veces se hace difícil decirlo en un par de líneas. Es obvio que todos van con el marcado objetivo de pulverizar a los Heat de Miami, el campeón de la NBA.
Pero no será esa una empresa fácil, primero porque ellos tienen al mejor jugador del mundo (LeBron James) y, segundo, porque se armaron con Ray Allen y con Rashard Lewis, es decir, reforzaron su banca, un aspecto clave en este deporte. Salvo catástrofe, Miami no debe defraudar a nadie en su afán de conseguir la segunda corona en línea, incluso cuando existen equipos como los Lakers de Los Ángeles, que actuó de manera agresiva en el mercado y salieron con cuatro valiosas piezas (Dwight Howard, Steve Nash, Jodie Meeks y Antwan Jamison).
Organizaciones como los Spurs de San Antonio, los Celtics de Boston y los Thunder de Oklahoma completa el cuadro de los clubes con reales oportunidades al título.
En sentido general esta será una temporada que confirmará que la NBA atraviesa un momento dorado, uno que la huelga de la pasada contienda no pudo malograr. La gente está ávida de buen baloncesto y República Dominica una no es la excepción.
Es en estos momentos la liga es de LeBron, mientras Kobe Bryant, el quinto mayor anotador en la historia, y un gran favorito de la afición, casi prepara maletas para irse al retiro. Eso le da un toque especial y nos permite ver con mayor claridad en cuáles pilares descansa el futuro de la NBA.
Kevin Durant, un tres veces líder anotador, es una de esas columnas. Su figura está más encumbrada que nunca, está a escasos pasos de James. Él fuera mi candidato al Jugador Más Valioso, pero respeto que LeBron está en su “prime” debido a que ha madurado como jugador, algo que le costó mucho tiempo. Hay que estar al pendiente de figuras como Carmelo Anthony y de novatos como Anthony Davis y Michael Kidd Grilchrist, 1 y 2 del pasado sorteo de novatos, respectivamente.
