Puerto Plata.-La extracción materiales avalados en permisos asignados por el ministerio de Medio Ambiente, amenazan a los ríos Yásica y Veragua en la provincias de Puerto Plata y Espaillat.
El ambientalista y dirigente de la Asociación para el Desarrollo de Cabarete, Michel Gay-Crosier, advierte que la situación de depredación afectan además las playas de esa zona, específicamente en Cabarete.
En el caso del río Veragua, la parte de abajo fue devastada, amparada en tres permisos otorgados por Medio Ambiente a granceras para limpiar dicho afluente.
Según Gay-Crosier, quien además preside la Asociación de Protección del Medio Ambiente de Cabarete y Sosúa (ASOPROCASO), dijo que pasado año 2015 interpusieron dos querellas, contra empresas que afectan a los ríos Yásica y Veragua, la primera en Puerto Plata y la segunda en Moca, pero el proceso marcha lento.
Una de las denuncias fue interpuesta contra la compañía Dualma, beneficiada con uno de los permisos de limpieza y que según la entidad ambientalista sacó cientos de miles de metros cúbicos del río.
El extranjero que viene librando una batalla contra los depredadores y que logró la suspensión y llevar a los tribunales en el año 2014 al encargado distrital de Cabarete, Gabriel Antonio Mora (Canoa), denuncia que todos los permisos dados a granceras se hicieron sin ninguno estudio de impacto ambiental de parte del vice ministro de suelo y agua.
“Nosotros como asociación, estamos defendiendo los ríos Veragua y Yásica porque son las principales fuente de arena para la playa de Cabarete que tiene una erosión fuerte”, expresaMichel Gay-Crosier.
A la falta de protección por parte de Medio Ambiente, refiere el presidente de la Asociación para el Desarrollo de Cabarete se suma la complicidad de las autoridades locales que muchas además utilizan camiones para extraer materiales.
Desde el año 2006, la playa de Cabarete, comenzó a verse afectada por el insuficiente ingreso de arena.
Esto según ambientalistas de la Academia de Ciencias, la arena de Cabarete procede básicamente de los ingresos terrígenos aportados por el río Yásica.
Además de las granceras y de campesinos que acuden con burros y caballos a extraer material, el río Yásica se ve amenazado por quienes toman sus aguas para lavar vehículos.
