Se van dos inmortales

Estoy seguro que los Juegos Olímpicos de Londres 2012 serán recordados por muchos como los más emotivos para nuestro pueblo. Y…

Estoy seguro que los Juegos Olímpicos de Londres 2012 serán recordados por muchos como los más emotivos para nuestro pueblo. Y no lo digo necesariamente por la inolvidable escena de Félix Sánchez llorando en lo más alto de podio. No.

Esas fueron lágrimas de alegría, lágrimas que vinieron de lo más profundo de un corazón guerrero que ha labrado su leyenda a fuerza de caídas y de dolor.
Félix fue la sabrosa satisfacción de caerse y luego levantarse una y otra vez a modo de resurrección, fue una bofetada despertadora a un pueblo que día tras día cae cada vez más en el fondo del abismo.

El otro lado de la emotividad viene acompañado de dos nombres: Gabriel Mercedes y Milagros Cabral, que dicen adiós a sus respectivas carreras, él en taekwondo y ella en voleibol.

Los dos casos son muy emotivos o tristes, como usted prefiera llamarle. Mercedes termina de la manera que nadie nunca imaginó, con una fatal lesión que conlleva cirugía. Incluso si hubiese seguido en actividad iba a tener que estar alejado unos diez meses de tatami, el lugar donde más ama estar.

Ayer tuve la oportunidad de leer unas palabras en el Facebook de Mercedes que sencillamente estuvieron a la altura del que quizás sea el atleta dominicano formado en el país más importante de nuestra historia. Nuestros lectores en elCaribe tienen la oportunidad de leer esas palabras de Gabi en el trabajo ubicado en esta misma doble página bajo la rúbrica de Carlos Sánchez, con quien tengo el honor de compartir el anterior concepto acerca del puesto de Mercedes entre los atletas formados en el patio.

Lo de Milagros Cabral causa felicidad, pero no deja de ser tristemente emotivo. De hecho, siempre se ha dicho que las despedidas son tristes. Milagros se retira después de 16 años con el equipo nacional y se va con un palmarés muy florido.

Para ella, la mejor de la suerte en la nueva empresa que emprende en lo adelante. Se merece lo mejor de lo mejor. Ellos volverán a reunirse en el parnaso dominicano de la inmortalidad deportiva inmediatamente después que cumplan la edad reglamentaria.

Estoy seguro que así será, porque se van dos inmortales.

Posted in Sin categoría

Más de

Más leídas de

Las Más leídas