La Primera Brigada del Ejército Nacional está instalada en Pedro Brand, donde también operan grupos de delincuentes armados que mantienen en zozobra a los habitantes del municipio de la provincia Santo Domingo con su secuela de robos y atracos.
El propietario del “Súper Mercado Caché” es víctima de esta paradoja. Cuenta que hace dos meses los ladrones se metieron a su negocio -en horas de la madrugada- y cargaron con “más de un millón de pesos” en mercancía, mientras un soldado los observaba, inmutable, desde uno de los puntos de vigilancia de la zona militar. El guardia no movió su fusil de reglamento ni siquiera para espantar a los maleantes.
“Los militares no se atreven a disparar a un delincuente porque, mínimo, caen presos. La Justicia está complicada ahora, y en los medios se presenta al guardia como malo cuando enfrenta a tiros a un ladrón”, dice el comerciante que pidió omisión de su nombre.
Darianny Martínez refiere que su padre fue objeto de un asalto hace aproximadamente un mes. Recuerda que ella y su padre compartían con clientes de un negocio familiar cuando dos jóvenes llegaron en un motor, sacaron un arma, y arrancaron la cadena de oro que su progenitor llevaba en el cuello. Eran las 9:00 de la noche. La calle estaba repleta de gente.
“Porque estamos cerca de la brigada no quiere decir que estemos seguros. Aquí hay poca vigilancia, no se patrulla”, afirma Martínez.
El cuartel solo dispone de tres agentes
Ramón Suero Osorio entiende que con tres agentes y un cuartel en estado “vergonzoso” la Policía no puede atender a la población del municipio, que según los datos del Censo Nacional de Población y Vivienda del 2002 supera los 47 mil habitantes. “El cuartel es una rancheta.
Así no se puede combatir la delincuencia”, afirma Suero Osorio, después de señalar el remiendo metálico que tuvo que colocar sobre la puerta trasera de su colmado, por donde los ladrones penetraron. Como otros ciudadanos entrevistados por El Caribe, espera que las autoridades respondan a la inquietud del sector, donde se teme a “un grupito” de delincuentes a pesar de la cercanía de un bastión del Ejército Nacional.
Reforma de los códigos
En Pedro Brand algunos comerciantes entienden que para enfrentar la delincuencia del sector y del país falta modificar los códigos Procesal Penal, Penal y del Menor. Ramón Suero Osorio opina que la Justicia es benevolente con los menores de edad que se dedican a delinquir.
